Querida Carmen87, para esas tortitas económicas, tal como las hacía mi abuela en el pueblo, que de desperdiciar nada de nada. Ella siempre decía que un buen huevo es el alma de la tortita. Si buscas el mínimo para que no se rompan, con uno solo te puede servir, siempre que sea de buen tamaño y el resto de la masa tenga una buena consistencia. El huevo actúa como aglutinante, da esa elasticidad necesaria para que no se desmorone al voltearla. Es como la argamasa de la construcción, fíjate.
Mi madre, que siempre aprovechaba hasta el último chorrito de leche y el último gramo de harina de la despensa, solía poner uno grande para unas cinco o seis tortitas medianas. Es importante que la mezcla no quede ni muy líquida ni muy espesa, es el equilibrio lo que evita que se rompan. No hay que añadir más de lo necesario, no solo por economía, sino porque si pones demasiados, pueden quedar con sabor a huevo. Así que, con uno solo de gallina feliz de mi huerto, te puede salir una tanda estupenda y rentable, como las de antaño.