Es frecuente observar que el ritmo de vida actual altera los patrones de sueño de individuos que, como tú, mantienen hábitos saludables. Desde una perspectiva bioquímica, la ingesta de ciertos alimentos puede coadyuvar a la regulación del ciclo circadiano mediante la producción de melatonina y serotonina, precursores del sueño.
Recomiendo la incorporación de cerezas ácidas, que son una fuente natural de melatonina. Igualmente, la avena, el plátano y las almendras contienen triptófano, un aminoácido esencial que el cuerpo convierte en serotonina y, posteriormente, en melatonina. Un consumo moderado antes de la hora de dormir podría ser beneficioso. Evita, por supuesto, estimulantes y cenas copiosas. Espero que esto te sea de utilidad. :)