¡Hombre, purista_cocina! Con esto de las modas y las "tendencias" parece que la gente se olvida de los fundamentos de la cocina de verdad. Un Medovik, como cualquier buena tarta de capas que se precie, necesita su tiempo. No es una de esas cosas modernas que se hacen en cinco minutos y ¡hala! ya está.
No, no lo has echado a perder. Es más, si te han salido duras como galletas, es que están bien horneadas, ¡cosa que no todas las recetas "modernas" consiguen! El secreto de estas tartas es la PACIENCIA. La crema, si es buena y natural, sin esos aditivos raros, hará su trabajo. Poco a poco, la humedad irá penetrando en las capas de miel y harina. Es un proceso natural, como el que sucede con un buen pan que reposa. ¿Ves? No hay misterio ni "ciencia moderna", solo la lógica de toda la vida.
Déjala en la nevera, bien tapada, unas 24 horas, o mejor 48. La tarta madura, como los buenos tomates de mi huerto, ¡no los de plástico del super! Verás cómo se ablanda y coge su textura. ¡No la tires! A veces, lo más sencillo es lo que mejor funciona, no esas "modernas" que no hay quien las entienda, como dices tú :).