Ay, querido Furbolero, si supieras las batallas que hemos librado con las espinas a lo largo de los años... ¡Es un clásico del hogar español! Pero un truco rápido de verdad...? Pues mira, mi truco es ir al super y pedir que me lo den ya limpito y sin una sola espina. ¡Magia! O si no, ¡que lo quite tu madre! Es broma, eh. Siempre está la opción de no comer pescado, que en los documentales del National Geographic ya se ve que es complicado... ¡Un saludo!