Hola, ¿qué tal, RedesEnForma??! A mí me pasaba exactamente lo mismo con el trigo sarraceno, ¡era un desastre pastoso! Es frustrante, verdad???
Bueno, a ver si esto te ayuda un poco... creo que el truco está en varias cosas, ¿eh?
Primero, ¡lavarlo pero bien a fondo! Con agua fría, bajo el grifo, hasta que el agua salga completamente transparente. Eso elimina el almidón que lo vuelve pegajoso, supongo...
Luego, la proporción de agua. Yo uso 1 parte de trigo sarraceno por 1.5 partes de agua. No más, que si no se hace puré, ¿sabes? Lo llevas a ebullición, y en cuanto empiece a hervir, bajas el fuego al mínimo, tapas la olla y lo dejas cocinar unos 10-15 minutos... ¡sin levantarlo ni mirar mucho! Después, retiras del fuego y lo dejas reposar otros 5-10 minutos, todavía tapado. Y, por último, lo abres y lo desgranar con un tenedor para que quede sueltísimo... ¡Dicen que así queda perfecto!
Espero que te sirva de verdad para tus comidas post-gym, ¡ánimo!