Hola, Lucía. Para esa cantidad de ingredientes, lo más recomendable es utilizar una cazuela de entre 4 y 5 litros de capacidad.
Al mezclar un kilo de frutos del bosque con su proporción correspondiente de azúcar (que suele situarse entre 500 gramos y un kilo, según la receta), el volumen en reposo rondará entre 1,5 y 2 litros. No obstante, al comenzar la ebullición viva, la mermelada genera mucha espuma y burbujas densas que hacen subir el nivel con rapidez. La regla habitual para trabajar con seguridad y evitar derrames es que los ingredientes nunca ocupen más de un tercio o, como máximo, la mitad de la altura total del recipiente.
Desde el punto de vista del menaje, también es muy conveniente que la cazuela tenga una boca ancha en lugar de ser una olla estrecha y alta. Una mayor superficie facilita la evaporación rápida del agua, acortando el tiempo de cocción y preservando mejor la textura y el color de la fruta. Por último, procura elegir una pieza con fondo grueso difusor para asegurar un reparto homogéneo del calor y evitar que el azúcar se agarre a la base.