Hola, Montse. Es una duda muy comprensible y a muchos nos ha pasado al preparar legumbres. Hay varios factores técnicos que suelen provocar que las lentejas no se ablanden por más tiempo que las dejes al fuego.
El primero y más habitual, sobre todo viviendo en Girona, es la dureza del agua. El agua del grifo con mucha cal contiene calcio y magnesio que reaccionan con las pectinas de la piel de la lenteja, creando una barrera que impide que el agua penetre en el grano. Para comprobar si este es el problema, te sugiero probar una cocción usando agua mineral de mineralización débil o filtrada.
El segundo factor es la antigüedad de la legumbre. Aunque estén recién compradas en el supermercado, si el paquete ha pasado mucho tiempo almacenado, la lenteja pierde su humedad natural y se vuelve extremadamente dura. En estos casos, dejarlas en remojo unas horas antes ayuda bastante a rehidratar el grano.
Por último, la presencia de ingredientes ácidos al inicio del guiso, como el tomate frito, el vino o el vinagre, endurece las paredes celulares de las legumbres. Lo más recomendable es añadir los elementos ácidos cuando la lenteja ya esté prácticamente tierna.
Espero que estos detalles te sirvan de ayuda para tus próximos platos. Mucho ánimo con los guisos.