Hola Marc. Aunque la junta parezca estar bien posicionada a simple vista, existen varias razones técnicas por las que una olla a presión no logra sellar y acumular presión. Te comparto los puntos más comunes que deberías revisar con calma:
1. Estado de la goma o junta: Aunque esté bien colocada en su carril, con el tiempo y los ciclos de calor la silicona o el caucho pierden elasticidad y se resecan. Si tiene más de un año de uso habitual o notas que está endurecida, no conseguirá hacer el sellado hermético necesario contra el borde metálico y dejará fugar vapor. Puedes probar a humedecerla con un poco de agua antes de cerrar, pero si persiste, lo ideal es reemplazarla por un repuesto original.
2. Obstrucción o residuos en la válvula de regulación: Con frecuencia se acumulan restos microscópicos de grasa, almidón o cal en el conducto de la válvula o en el orificio de escape. Esto puede provocar que el émbolo interno no asiente de forma correcta y el vapor escape de continuo. Te sugiero desmontar la válvula según las instrucciones del fabricante y limpiarla a conciencia.
3. Válvula de seguridad o perno de bloqueo atascado: Muchas ollas modernas cuentan con un perno indicador que se eleva para bloquear la tapa al subir la presión. Si ese perno o su pequeña junta tórica tienen suciedad, no subirá a tiempo y el vapor escapará por ahí sin permitir que se cree la presión de trabajo.
4. Suciedad o pequeñas muescas en el borde del cuerpo de la olla: Limpia minuciosamente el borde superior donde asienta la tapa. Cualquier residuo seco o un pequeño golpe en el metal puede generar una fuga perimetral continua.
5. Potencia del fuego inicial: Recuerda que para que el sistema cierre y selle herméticamente, se necesita un fuego medio-alto al inicio para generar suficiente vapor de golpe. Si la fuente de calor es demasiado suave, el vapor se escapará antes de alcanzar la fuerza requerida para activar los mecanismos de cierre.
Espero que estas indicaciones te ayuden a solucionar el problema.