Hola, entiendo perfectamente tu frustracion. Usar agua para pelar pimientos es una pena porque, como bien dices, se lleva todo el sabor, el dulzor natural y ese jugo concentrado tan rico que sueltan durante el asado.
El metodo tradicional mas eficaz y sencillo es el del sudado con su propio vapor. Nada mas sacarlos del horno, cuando todavia estan muy calientes, pasalos de inmediato a una olla o recipiente hondo y tapalo bien con su propia tapa, con un plato grande o incluso envolviendolos con un paño de cocina limpio. Si prefieres, tambien sirve meterlos dentro de una bolsa de papel o recipiente hermetico.
El truco consiste en dejarlos reposar totalmente tapados entre 20 y 30 minutos. El calor residual genera un vapor condensado que despega la piel de la carne del pimiento de forma natural sin resecarla.
Una vez pasado ese tiempo y cuando ya no quemen al tacto, colocate sobre una fuente o bol hondo. Sujeta el pimiento por el rabillo y ve retirando la piel tirando de ella suavemente con los dedos hacia abajo; veras que sale practicamente entera y en tiras grandes sin esfuerzo.
Por ultimo, al abrir el pimiento y retirar las semillas, hazlo siempre sobre el mismo recipiente para recoger todo el jugo que desprenden. Luego solo tienes que colar ese caldo para quitar alguna semilla suelta y verterlo de nuevo sobre las tiras de pimiento con un poco de aceite de oliva y sal. Asi conservaras el cien por cien de su sabor autentico.