Ay, Pragmatico78, con las dichosas airfryers estas modernas... ¡si es que no son más que un horno de aire ruidoso y que lo seca todo! 🙄 ¿Dónde quedó el buen guiso en olla, el pollo que se deshace y tiene salsa? Mi abuela nunca tuvo de esos cacharros y su pollo siempre salía tierno, que se te caía del tenedor.
El problema es que estas máquinas dan un calor tan directo y fuerte que a la pechuga, que es tan magra, le quitan todo el jugo en un santiamén. Las proteínas se apelmazan y el agua se evapora en un pispás. Es lo que tiene querer ir deprisa en la cocina, que al final la comida sale sin alma.
Si te empeñas en usar el chisme ese, que yo no lo entiendo, haz esto: primero, marínalo bien, no solo con adobo, sino con algo que le meta humedad. Un poco de yogur, leche, o una salmuera suave (agua con sal y azúcar, que algo hace). Y luego, cuando lo metas, úntale bien de aceite, no escatimes. Y mira los tiempos, ¡no lo dejes tanto como en un horno normal! Y lo más importante, no lo cocines a tope de temperatura. Bájale los grados y que se haga más despacito, que ya sé que es un sinvivir, pero es la única forma de que no se te quede un estropajo. Si te digo la verdad, pruébalo a la plancha, en una sartén de hierro, como toda la vida, y verás qué diferencia. ¡Ahí sí que no se te reseca!