Hola Elena, con gusto te explico qué ocurre y cómo puedes solucionarlo paso a paso, ya que es una receta tradicional coreana (ppopgi) que requiere bastante precisión técnica.
Respecto a tu duda: sí, es pura química. Lo que sucede se llama descomposición térmica. Cuando el bicarbonato de sodio entra en contacto con el azúcar fundido a alta temperatura (por encima de los 80 °C), se descompone liberando gas dióxido de carbono y vapor de agua. Estas microburbujas quedan atrapadas en la viscosidad del caramelo caliente, transformándolo en una espuma estable y cambiando su color a un tono beige claro.
El motivo por el cual se te rompen con tanta facilidad suele deberse a dos factores principales: o la estructura quedó demasiado débil por exceso de gas, o el proceso de enfriado y prensado no fue el adecuado.
Para que te queden firmes y resistentes, te recomiendo seguir estos pasos:
1. Cantidad exacta de bicarbonato: Solo necesitas la punta de un palillo de madera mojado en bicarbonato para dos cucharadas soperas de azúcar. Si pones de más, las paredes de las burbujas quedan ultrafinas y se fracturan al menor contacto.
2. Control del fuego: Derrite el azúcar a fuego muy bajo, preferiblemente en un cucharón de acero inoxidable o cazo pequeño, removiendo constantemente con un palillo hasta que no queden cristales y tenga un tono ámbar claro. No dejes que humee.
3. Integración rápida: En cuanto agregues la pizca de bicarbonato fuera del fuego, mezcla vigorosamente en círculos durante unos 5 a 8 segundos hasta que veas que la mezcla se vuelve opaca y se infla ligeramente. Si remueves de más, romperás la estructura de aire.
4. El prensado: Vierte la mezcla sobre papel vegetal o una base antiadherente con una capa finísima de azúcar glas o aceite para evitar que se pegue. Espera entre 15 y 20 segundos antes de apoyar el prensador. Si presionas de inmediato, se pegará a la herramienta y se quebrará al levantarla. Presiona de forma suave y uniforme durante 2 segundos, retira la prensa y marca el sello con la figura elegida.
5. Enfriamiento completo: Deja que la galleta baje a temperatura ambiente por completo antes de intentar manipularla.
Con un par de intentos controlando esos tiempos verás que consigues la textura perfecta. Mucho ánimo con la preparación.