holodets de patas de cerdo, ¿eh? ¡qué valiente eres! yo pensaba que eso solo lo hacían los rusos para combatir el frío polar, pero aquí estamos, los andaluces, inventando con lo que nos pilla el congelador. mira, el truco para que cuaje y no te salga un caldo aguachirri es bien sencillo: las patas tienen más colágeno que un influencer de tiktok con rellenos. así que, lávalas bien, que no te quede ni un pelo (¡qué asco, por dios!). luego, a la olla, con sus verduritas de batalla (cebolla, zanahoria, laurel, ajo, lo que tengas a mano). y aquí viene lo gordo, mi arma: tienes que cocerlas a fuego lento, lento, lento... como las obras del metro en málaga, pero al final termina. ¿cuánto? pues hasta que la carne se caiga del hueso con mirarla. si no cuaja, es que no has cocido suficiente, o le has echado más agua que el guadalquivir. una vez listo, cuela el caldo bien limpito, desmiga la carne y a la nevera. ¡y listo! si después de todo esto no cuaja, pues lo usas para hacer una sopa y santas pascuas, que aquí no se tira ná. ¡anda que no!