¡Ay, Javi, criatura! ¿Que se te abren las empanadillas, dice usted?? ¡Pero si eso es más viejo que el andar pa'lante! ¡Con la de años que llevo yo dando guerra en la cocina! Mira, mi arma, el truco es bien sencillo, ¡no hay que ser ingeniero de la NASA para esto! Lo primero, el relleno, ¡que no sea un charco! Si le metes pisto, ¡que esté bien escurrío, sin una gota de agua, vamos! Y si es carne, ¡que no nade en aceite! Luego, no te pases de cantidad, que la masa no es de goma, ¡pobrecita! Y lo más importante, ¡sella eso como si sellaras un secreto de estado! ¡Con un tenedor, apretando bien, bien, bien! Y un poquito de agua en el borde, ¡que eso pega más que la sra. Concha cuando te pellizcaba la oreja por no hacer los deberes! Así no se te abre ni una, ¡garantizado! ¡Y para el batch cooking, pues mejor aún, que te duran la semana sin dar un problema, como las lechugas de mi huerto, que no fallan! ¡Con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho!