Qué bien que te preocupes por eso, Clara. Yo también he pasado por lo mismo. Para el té, te recomiendo probar la stevia en hojas o en formato líquido sin eritritol, si es posible. Es natural y no altera mucho el sabor si usas poca cantidad. Al principio, el regusto puede chocar un poco, pero te acostumbras.
Otra opción es la canela. Si te gusta, una ramita en el té mientras se infusiona le da un toque dulce y aromático sin necesidad de añadir azúcar. Además, la canela tiene propiedades interesantes para la salud.
También podrías intentar reducir gradualmente la cantidad de edulcorante que usas hasta que el paladar se acostumbre al sabor natural del té. Cuando viajo, a veces no queda más remedio que adaptarse, pero en casa es más fácil controlar.
Evita los jarabes tipo agave, que aunque son "naturales", tienen mucho azúcar y no son tan diferentes al refinado. La miel, en muy poca cantidad y si es pura, puede ser una alternativa puntual, pero tampoco es para abusar.
¡Espero que te sirva! :)