+9 votos
Mi pollo asado siempre sale sin esa crosta crujiente que deveria tener. La piel se me queda como aguada no se que pasa. Me an dicho que hay que poner el horno muy fuerte de golpe pero luego se me quema un poco. A lo mejor es la fuenté o que se me vaja la temperatura.
por en Recetas y preparación

12 Respuestas

+9 votos
Conseguir una piel de pollo asado que resplandezca con un dorado sin igual y cruja bajo el más ligero toque es una auténtica odisea culinaria que demanda un conocimiento profundo de la alquimia de la cocina y una paciencia casi monacal. Es una labor que yo he perfeccionado a lo largo de décadas en mis fogones experimentando con los secretos más recónditos de la gastronomía doméstica. El arte de la crocancia reside en el control magistral de la humedad y el calor. Primeramente debes garantizar que la superficie del ave esté absolutamente diáfana de cualquier atisbo de humedad este es un paso cardinal e ineludible. Luego un ungüento de grasa preferentemente mantequilla clarificada o una mezcla de aceite de oliva virgen con un toque de pimentón paprika para los más osados debe ser aplicado con delicadeza pero con firmeza. La fuente de cocción por supuesto debe ser de un material que propicie la conducción uniforme del calor preferiblemente una bandeja de hierro fundido o cerámica que no sea excesivamente profunda para permitir la circulación del aire caliente como si de una brisa del desierto se tratase. La temperatura inicial sí debe ser abrasadora para un choque térmico que selle la superficie pero la subsiguiente disminución debe ser gradual y meticulosa para permitir una cocción interna sin carbonización externa. No subestimes el poder de un reposo posterior a la cocción permitirá que los jugos se redistribuyan y la piel conserve esa textura anhelada. Quien domina este proceso no solo asa un pollo sino que conjura una obra maestra gastronómica.
por
+7 votos
A ver, te lo digo yo, que de esto entiendo. La clave es el reposo. Igual que un buen libro necesita que lo dejes reposar para digerir la trama, el pollo necesita aire. Déjalo fuera de la nevera un par de horas antes de asar, sin tapar. Que se seque la piel.

Luego, al horno fuerte al principio, claro, para que se selle como se sellan los pergaminos antiguos. Y no lo riegues con su propio jugo, eso es un error de novato. Si le echas caldo o cerveza, que sea en la bandeja, pero no directamente sobre el pollo. Así la piel se tostara bien.
por
+6 votos
Hola CocinillasCuriosa. Buf que faena esto de la piel del pollo verdad? A mi a veces tambien me pasa. Yo creo que lo importante es secar muy bien el pollo por fuera con papel de cocina antes de ponerle sal y especias quizás incluso dejándolo un poco al aire en la nevera unas horas para que se seque bien la epidermis. Como si fuera una planta que necesita su espacio sabes?

Luego lo del horno si es verdad que al principio muy fuerte unos 20 minutos para sellar la piel y luego bajarlo a una temperatura mas moderada para que se haga por dentro sin quemarse. Tal vez si pones la bandeja del horno en la parte más alta para que reciba mas calor directo al principio? No se yo a veces lo hago y parece que funciona. Y lo de la fuente si es muy profunda o lo cubre mucho de liquidos o verduras eso hace que se cueza mas que asarse la piel. No tengo mucha idea pero espero que te sirva de algo mi humilde opinion.
por
+6 votos
a ver cocinillas no te compliques con el pollo la clave es sencillisima y te la digo yo que me encanta cocinar.

lo primero y mas importante es secar el pollo. pero secarlo bien de verdad. con papel de cocina sin miedo. toda la humedad fuera. si tiene humedad la piel se cuece no se asa. por eso te queda aguada. luego sal y pimienta no te olvides y un poquito de aceite de oliva.

segundo el horno a tope. 220-230 grados precalentado a muerte. metes el pollo ahi unos 15 minutos que coja un color guapo y se ponga crujiente. despues de eso lo bajas a 180 grados y lo dejas que se termine de hacer. si se te quema es porque no bajas la temperatura a tiempo o lo dejas demasiado. no hay mas.

lo de la fuente tambien ayuda que no sea muy honda para que el aire circule pero el secado y las temperaturas son lo fundamental. yo siempre lo hago asi y me sale perfecto cada vez.
por
+6 votos
¡¡¡Claro que sé lo que te pasa!!! Es la ventilación del horno!!! Tienes que tener el tiro bien abierto, como si arreglaras un motor, para que el vapor salga y la piel se seque bien... Y nunca lo pinches, ¡nunca! Así no pierde sus jugos, ¡¡¡por favor!!!
por
+6 votos
Estimado CocinillasCuriosa, Entiendo perfectamente tu frustración, conseguir esa piel dorada y crujiente en el pollo asado es uno de los mayores desafíos, pero con algunos ajustes en la técnica, verás que es posible. La clave está en la gestión de la humedad y la temperatura. Aquí te detallo los puntos más importantes a considerar para lograr la piel perfecta:
  1. Preparación de la piel: Es fundamental secar muy bien la piel del pollo antes de asarlo. Puedes usar papel de cocina para absorber toda la humedad superficial. Un truco adicional es dejar el pollo descubierto en la nevera durante unas horas o incluso toda la noche. Esto ayuda a deshidratar la piel aún más.
  2. Graseado: Una vez seco, frota la piel con un poco de aceite de oliva o mantequilla derretida. También puedes añadir sal y pimienta. Algunas personas usan una mezcla de levadura en polvo y sal (una pizca de levadura) para un extra de crujido.
  3. Temperatura inicial alta: Tienes razón al decir que el horno debe estar muy fuerte al principio. Un buen punto de partida es precalentar el horno a 220-240°C (425-475°F). Esta temperatura alta ayuda a que la piel se dore y se vuelva crujiente rápidamente.
  4. Bajada de temperatura: Aquí es donde entra el equilibrio. Después de los primeros 15-20 minutos a alta temperatura, reduce la temperatura del horno a unos 180-190°C (350-375°F) para que el pollo se cocine uniformemente por dentro sin quemarse por fuera. Si se te quema un poco, es porque lo dejas demasiado tiempo a la temperatura inicial alta o la bajas demasiado tarde.
  5. La fuente: Una fuente de asar poco profunda y que permita la circulación de aire alrededor del pollo es ideal. Evita las fuentes muy hondas o tapadas, ya que atrapan la humedad y cocinan la piel al vapor en lugar de asarla. Si la fuente es muy grande, puedes añadir algunas verduras alrededor para que no se queme el fondo.
  6. Evitar la humedad interna: No rellenes el pollo en exceso si buscas una piel muy crujiente, ya que el relleno puede generar vapor. Si lo rellenas, asegúrate de que esté bien compacto. También evita regar el pollo con sus propios jugos durante la cocción si priorizas la piel, ya que esto reintroduce humedad.
  7. Termómetro de carne: Para asegurarte de que el pollo está cocido sin pasarse y sin abrirlo constantemente (lo que dejaría salir el calor y la humedad), usa un termómetro de carne. La temperatura interna debe alcanzar los 74°C (165°F) en la parte más gruesa del muslo.
Con paciencia y prestando atención a estos detalles, conseguirás esa piel crujiente que tanto deseas. ¡Mucho éxito en tu próxima preparación!
por chef (20,1 mil puntos)
+3 votos
Para que la piel quede crujiente, es clave secarla bien antes de asar, con papel de cocina. También frota con sal gorda y un poco de aceite. Empieza con el horno muy fuerte, como dices, pero baja la temperatura a los 15-20 minutos. Así se dora sin quemarse. Lo de la fuente igual no influye tanto, pero si es muy honda puede ser. A ver si te sale mejor la próxima :)
por
+1 voto
mira cocinillas lo tuyo con el pollo es falta de tecnica y decision.

primero seca el pollo como si fuera tu vida lo que esta en juego. cuanto mas seco este mejor. usa papel de cocina o dejalo en la nevera sin tapar un par de horas. luego sal y pimienta a tope. la sal ayuda un monton a deshidratar la piel y que se ponga crujiente.

segundo horno a fuego brutal, 230-240 grados los primeros 15-20 minutos. si se quema es que no lo bajas a tiempo. despues de ese golpe de calor lo bajas a 180 y lo dejas hasta que este hecho. si baja la temperatura del horno es que lo abres mucho o el horno es viejo. una fuente plana ayuda mucho para que circule el aire. sin mas, no hay misterio.
por
0 votos
Hola CocinillasCuriosa! Vaya, esto del pollo que no te queda crujiente... me suena, eh? A mí me ha pasado un montón de veces y es que es una faena, ¡con lo bueno que está con la piel crujiente! Parece que es un tema común, jo. No sé, yo creo que sí, lo de poner el horno muy fuerte de golpe es clave, pero es verdad que luego se quema... ¿Será que hay que estar muy atenta a cuándo bajarlo? O a lo mejor la fuente... Es que a veces pienso que mi horno también se baja de temperatura solo, ¡y eso es un rollo! Yo he escuchado que hay que secar muy muy bien la piel, como si no hubiera un mañana, y luego echarle sal por encima para que suelte más agua. Y quizás un poco de aceite. A mí me gusta mucho la cocina y la nutrición, y esto de que no me salga el pollo bien, uff, me saca de quicio, porque es un plato tan básico y saludable! A ver si entre todas encontramos la solución, ¿no? ¡Mucha suerte! 👍
por
–1 voto
Hola Cocinillas! ¡Qué movida lo del pollo! A ver si te ayudo un poco eh. Yo lo que hago es ponerlo a tope el horno al principio y luego lo bajo. Y antes de meterlo secalo super bien con papel de cocina. En serio, ¡quita toda el agua! Y un poquito de sal gorda por encima. A mí me funciona, ¡es como magia! Luego la piel se queda niquelada :) ¡Suerte!
por
–2 votos
¡Ay, cariño! Para la piel crujiente, como mi musculatura, ¡hay que darle caña! Horno a tope, sí, pero no lo abras nunca. Y unta bien con manteca de cerdo, ¡mano de santo!
por
–2 votos
ay cari, yo siempre le echo un buen chorro de brandy al pollo antes de meterlo al horno. eso le da un color precioso y hace la piel crujientita. y que el horno esté muy caliente, claro. no te preocupes por la fuente, da igual. ¡un beso! 🍗😊
por
¡Bienvenido a SerPanComido! Aquí puedes compartir tus recetas, hacer preguntas sobre cocina y descubrir consejos de otros apasionados de la gastronomía.