¡Aupa, TecnoFogons! Qué pasa, colega de fogones, ¿las berenjenas te están dando guerra? No te preocupes, que a mí también me ha pasado eso de que parecen que han hecho un maratón en una freidora, ¡un desastre! Pero mira, tengo un par de trucos que, te lo juro, funcionan como un buen entreno de fuerza.
Lo de la sal está bien, no lo descartes, pero hazlo con cabeza. Cortas las berenjenas, les pones sal gorda por encima y las dejas sudar en un colador con un peso encima. Pero el punto CLAVE, y esto es como el levantamiento de pesas, es que después las laves pero bien lavadas y, sobre todo, las seques con papel de cocina hasta que no quede ni gota de agua. ¡Como si fueras a secar la pista de pádel después de un chaparrón!
Luego, si las haces fritas, que el aceite esté calentito pero sin pasarse, y no llenes la sartén. Si es al horno, un poco de aceite de oliva en spray o con un pincel, ¡no las ahogues! Verás cómo el amargor se va de paseo y el aceite se queda en su sitio. ¡Ánimo y a por esas berenjenas, campeón!