Hola. Con mucho gusto te explico los detalles sobre este tipo de cerveza, ya que el proceso del malteado es fundamental para entender el resultado final en copa.
Cuando decimos que una cerveza es tostada, nos referimos al grado de horneado o tostado que ha recibido el cereal durante la fase de malteado. El proceso comienza con granos de cereal, comúnmente cebada, que se humedecen para que germinen y luego se secan con calor para detener ese crecimiento. Si ese secado se realiza a temperaturas más elevadas o durante más tiempo, los granos se tuestan en distintos niveles, de forma similar a como se tuesta el café o el cacao.
El tueste influye de manera determinante en tres aspectos de la elaboración:
1. En el color: Los azúcares y aminoácidos del grano sufren reacciones de caramelización y de Maillard, tiñendo el mosto resultante de tonos que van desde el ámbar y el cobre hasta el marrón profundo.
2. En los aromas y sabores: Las maltas tostadas aportan notas características a corteza de pan, galleta, caramelo, toffee, frutos secos e incluso chocolate o café en los tostados más intensos.
3. En el cuerpo: El tostado genera ciertos azúcares y compuestos que las levaduras no pueden fermentar por completo, lo que suele otorgar a la cerveza una textura más densa y un final más sedoso.
La principal diferencia con una cerveza rubia común está en la receta del cereal. Para elaborar una cerveza rubia se emplean casi en su totalidad maltas base secadas a bajas temperaturas, lo que preserva un color pajizo claro, una sensación ligera en boca y sabores suaves a cereal fresco. En una cerveza tostada, en cambio, se combina esa malta base con una proporción calculada de maltas especiales tostadas, logrando mayor complejidad y riqueza de matices.
Espero que esta información te sea de utilidad para apreciar mejor las diferencias en tu próxima degustación.