La ensalada vinegret es un clásico de la cocina de Europa del Este, famosa por su vibrante color rubí y su sabor agridulce. En esta versión moderna, llevamos el plato a otro nivel asando las verduras en lugar de hervirlas. Este método intensifica su dulzura natural y les da una textura increíble. La adición de alcaparras y una pizca de adjika picante le da un giro inesperado y delicioso. Es una ensalada nutritiva, saciante y visualmente espectacular, perfecta como plato principal ligero o como guarnición.
Ingredientes para la vinegret de verduras asadas con alcaparras
- 300 g de remolacha
- 200 g de patatas
- 200 g de zanahorias
- 80 g de cebolla
- 1/2 limón
- 100 g de manzanas
- 130 g de pepinillos en salmuera (fermentados, no en vinagre)
- 2 cucharadas de alcaparras
- 1 cucharadita de adjika (pasta picante del Cáucaso)
- miel, sal
- unas ramitas de perejil o cilantro
- aceite de oliva virgen extra
Modo de preparación de la vinegret de verduras asadas con alcaparras
Lava bien las zanahorias, la remolacha y las patatas con un cepillo. Coloca las verduras en una bandeja de horno y cúbrelas con papel de aluminio. Ásalas durante 1 hora a 180 grados Celsius. También puedes envolver cada verdura por separado en papel de aluminio. El tiempo de asado depende del tamaño de las hortalizas, por lo que puede variar. Deja que las verduras asadas se enfríen a temperatura ambiente.
Corta la cebolla en juliana fina. Exprime sobre ella el zumo de medio limón. Espolvorea la cebolla con sal. Mezcla 2 cucharaditas de miel con una pequeña cantidad de zumo de limón y viértelo sobre la cebolla. Masajea con las manos para que la cebolla suelte su jugo y se ablande.
Limpia una manzana dulce, pélala y córtala en tiras finas. Añade la manzana troceada a la cebolla y mezcla. El zumo de limón se mezclará con la manzana y ralentizará el proceso de oxidación, evitando que se oscurezca.
Corta los pepinillos en salmuera en cubos pequeños. En esta receta se utilizan pepinillos fermentados clásicos, como los de barril (pepinillos curados en salmuera, no en vinagre). Los encurtidos en vinagre también sirven, pero ten en cuenta que las alcaparras encurtidas también son ácidas.
Pela la patata asada y córtala en cubos. Añade la patata troceada a la vinegret (una ensalada tradicional de Europa del Este, principalmente a base de remolacha y otras verduras cocidas).
Después de la patata, añade a la ensaladera la zanahoria finamente picada.
Pela la remolacha y, con un pelador de verduras con un accesorio para cortar en juliana fina (estilo coreano), córtala en tiras finas y estrechas. Añade la remolacha al resto de los ingredientes de la vinegret.
Sazona la vinegret. Añade una cucharadita de adjika (una pasta picante originaria del Cáucaso, hecha con pimientos picantes, ajo y especias); en esta receta se utiliza una adjika cruda y picante de chile y ajo. Agrega las alcaparras encurtidas.
Sazona con sal al gusto. Vierte 3-4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Pica finamente un pequeño manojo de perejil o cilantro. Añade las hierbas picadas a la vinegret.

¡Déjala reposar en el frigorífico durante una o dos horas para que las verduras se impregnen de los jugos y los condimentos; así estará más sabrosa!
Mezcla la vinegret y sírvela en una ensaladera formando una montaña. Decora con alcaparras y espolvorea con pimienta negra recién molida. Déjala reposar en el frigorífico durante una o dos horas para que las verduras se impregnen de los jugos y los condimentos; así estará más sabrosa.
¡Y ya está lista tu espectacular vinegret de verduras asadas! El secreto para un sabor aún más profundo es dejarla reposar en el frigorífico durante al menos una hora. Esto permite que todos los sabores se mezclen y se potencien. Sírvela como una guarnición colorida en una comida festiva o disfrútala como un almuerzo o cena ligera y saludable, acompañada de una rebanada de pan de centeno crujiente. ¡Esperamos que disfrutes de este pedacito de la cocina eslava! ¡Buen provecho!











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