Tortitas esponjosas de masa madre

Estas esponjosas tortitas de masa madre (oladyi) no son solo un desayuno, son una auténtica oda a la comodidad del hogar y a las tradiciones panaderas. A diferencia de las versiones rápidas con levadura química, estas tortitas adquieren su increíble textura y su profundo sabor gracias a una fermentación lenta, que hace que la masa esté viva y porosa. El uso del líquido de conservación de la mozzarella en lugar de leche les aporta un toque ligeramente sabroso, y la ausencia de levadura industrial garantiza un aroma puro y natural. Cuando echas la masa en la sartén caliente, la cocina se inunda de ese irresistible olor a pan recién hecho que reúne al instante a toda la familia alrededor de la mesa.

Preparación: 10 minutos
Cocción: 3 horas, 20 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 370 kcal
Proteínas: 8 g
Grasas: 14 g
Carbohidratos: 46 g

Ingredientes

  • 70 g de masa madre de trigo
  • 150 ml de líquido de conservación de mozzarella
  • 1 huevo
  • 35 g de aceite vegetal
  • 220 g de harina de trigo
  • 1/3 de cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Aceite para freír y mantequilla para servir

Cómo preparar unas tortitas de masa madre esponjosas

Para estas tortitas (oladyi), utilizo masa madre. Para que no se agote, hay que refrescarla regularmente con agua y harina. Esto siempre deja descartes a los que hay que darles salida, ¡mi vena de cocinero ahorrador se niega a tirar comida! Las tortitas, los crepes y los bizcochos son los compañeros perfectos del pan de masa madre casero. Puedes usar tanto masa madre de centeno como de trigo, lo importante es que esté muy activa, burbujeante y huela de maravilla.

Masa madre activa y burbujeante dentro de un bol metálico

Cualquier masa madre activa y llena de burbujas es perfecta para darle a las tortitas esa esponjosidad irresistible.

Añade a la masa madre el líquido de conservación de la mozzarella y la harina de trigo. Para estas tortitas va muy bien la harina panificable, aunque puedes sustituir una parte por harina de trigo integral.

Añadiendo harina de trigo al bol con la masa madre y el líquido

Añade a la masa madre el líquido de la mozzarella y la harina panificable o integral.

Mezcla muy bien la masa madre con la harina y el líquido de la mozzarella. Cubre el bol con papel film y deja reposar a temperatura ambiente durante 2 horas. Si hace calor en casa, la masa subirá estupendamente en este tiempo; si hace frío, tendrás que esperar un poquito más.

Masa para tortitas recién mezclada y lista para el primer reposo

Deja reposar la masa en un lugar cálido durante un par de horas, cubierta con film, para que fermente y suba bien.

Pasadas las dos horas, remueve la masa, casca un huevo dentro del bol, vierte aceite vegetal o mantequilla derretida y ya fría, y añade el azúcar y la sal.

Añadiendo el huevo y el aceite a la masa de tortitas fermentada

Incorpora el huevo, el azúcar, la sal y el aceite o mantequilla para enriquecer la masa y darle una textura más tierna.

Vuelve a mezclar todo y deja reposar la masa a temperatura ambiente durante 1 hora, cubriendo bien el bol con film o con un paño húmedo.

Masa para tortitas completamente mezclada dentro de un bol

Una vez integrados todos los ingredientes, deja que la masa descanse y fermente durante una hora más.

Al cabo de una hora, la masa habrá vuelto a subir, estará llena de burbujas y olerá fenomenal. Eso significa que la masa madre ha hecho su magia y podemos empezar a hacer las tortitas. A partir de ahora, es crucial que no vuelvas a remover la masa ni agites el bol para conservar todo el aire atrapado; solo así conseguirás unas tortitas superesponjosas y ligeras.

Masa de tortitas muy esponjosa y con burbujas antes de freír

Cuando la superficie se llene de burbujas, es vital no remover más la masa para no perder su preciada ligereza.

Calienta a fuego fuerte una sartén de fondo grueso y engrásala con aceite para freír. Echa la masa en la sartén bien caliente, calculando 1 o 2 cucharadas por cada tortita. Fríe hasta que se doren por abajo. Cuando tengan un bonito color dorado, la superficie se haya cuajado ligeramente y esté llena de agujeritos, dales la vuelta con cuidado y fríe por el otro lado.

Tortitas friéndose en la sartén hasta que aparecen agujeritos

Vierte porciones de masa en una sartén bien caliente y fríelas hasta que adquieran un bonito tono dorado.

En total, tardarás unos 5-7 minutos en freír cada tanda por ambos lados.

Tortitas doradas de masa madre cocinándose por el otro lado

Dales la vuelta con cuidado cuando veas burbujas en la superficie y termina de dorarlas por el otro lado.

¡Tus tortitas de masa madre ya están listas! Úntalas con mantequilla y sírvelas bien calientes. Están riquísimas con smetana (crema agria), con mermelada, o incluso solas en lugar de pan. ¡Que aproveche!

Tortitas recién hechas con mantequilla sobre un fondo oscuro

Puedes servir estas tortitas calientes con mantequilla, acompañadas de crema agria o tu mermelada favorita.

Lo mejor es servir estas esponjosas tortitas de masa madre recién salidas del fuego, untándolas generosamente con mantequilla para que se derrita al instante y empape cada poro. Combinan a la perfección con una smetana (crema agria) bien fría y espesa, miel de flores o una mermelada de frutos rojos casera. Si prefieres las opciones saladas, anímate a acompañarlas con pescado ligeramente salado o queso crema; el sabor versátil de la masa madre permite cualquier experimento gastronómico.

Para que tus tortitas salgan perfectas siempre, recuerda el gran secreto de esta receta: una vez que la masa haya subido por última vez y se llene de burbujas, está terminantemente prohibido removerla. Coge pequeñas porciones con una cuchara desde el borde, procurando no romper esa delicada estructura llena de aire, porque ese trato suave es lo que garantiza su legendaria esponjosidad. Puedes guardar el resto de tus descartes de masa madre en la nevera para volver a deleitar a los tuyos con esta fantástica receta.