¡Hola a todos los amantes de la cocina saludable y deliciosa! Hoy os traigo una receta que os va a sorprender: unas tortitas de calabacín con harina de lentejas. Esta es una alternativa fantástica a las tortitas tradicionales, ya que la harina de lentejas no solo las hace aptas para celíacos al ser sin gluten, sino que también añade un extra de proteínas y fibra. Son increíblemente fáciles de hacer, perfectas para un desayuno nutritivo, un almuerzo ligero o incluso una cena rápida. La suavidad del calabacín combina a la perfección con el sabor único de las lentejas, creando un plato equilibrado y lleno de sabor. ¡Vamos a la cocina!
Ingredientes para las tortitas de calabacín con harina de lentejas
- 250 g de calabacines
- 120 ml de leche
- 30 g de perejil
- 30 g de cebolleta (la parte verde)
- 130 g de harina de lentejas rojas
- 25 g de huevo en polvo o 1 huevo de gallina
- 15 g de aceite de oliva
- 1 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- sal, pimienta, aceite para freír
Cómo preparar las tortitas de calabacín con harina de lentejas
Pelamos el calabacín. Lo cortamos y, con una cuchara, retiramos la pulpa blanda con las semillas. Rallamos la pulpa firme restante con un rallador de verduras grueso. Para esta receta, necesitarás 250 g de calabacín ya pelado. Si utilizas calabacines jóvenes (zucchini), no es necesario pelarlos, se pueden usar enteros.
Picamos finamente el perejil. Añadimos el perejil picado al calabacín y salamos la mezcla.
Picamos finamente la cebolleta, usando solo los tallos verdes. Vertemos la leche fría en la masa y añadimos la cebolleta picada.
Añadimos la harina de lentejas. Incorporamos la levadura en polvo y el huevo en polvo. Si usas un huevo de gallina fresco, añádelo a la masa en este paso.
Mezclamos bien la masa. Vertemos el aceite de oliva o vegetal. Dejamos reposar la masa durante 15-30 minutos para que la harina de lentejas rojas se hidrate.
Vertemos aceite vegetal refinado en una sartén y lo calentamos bien. Con una cuchara, vertemos porciones de la masa en el aceite caliente. Freímos a fuego medio. Cuando los bordes de las tortitas se asienten y aparezcan burbujas en la superficie, les damos la vuelta. Si decides tapar la sartén, se formará condensación en la tapa. Es importante secarla, de lo contrario, las gotas caerán en el aceite caliente y provocarán salpicaduras.
Freímos las tortitas por el otro lado durante unos 3 minutos más. En total, se necesitan unos 7 minutos de cocción, tiempo suficiente. Colocamos las tortitas listas sobre papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
Servimos las tortitas de calabacín con harina de lentejas calientes, acompañadas de smetana (una crema agria de Europa del Este) o yogur griego. También puedes preparar una deliciosa salsa casera a base de smetana con eneldo y cebolleta. ¡Buen provecho!
¡Y ya está! Unas tortitas de calabacín y lentejas listas para disfrutar. Espero que os haya gustado esta receta tanto como a mí. Son una prueba de que comer sano no tiene por qué ser aburrido. Podéis servirlas solas, con una cucharada de yogur griego, vuestra salsa favorita o incluso un poco de aguacate. Se conservan bien en la nevera un par de días, por lo que son ideales para preparar con antelación. No dudéis en experimentar añadiendo otras especias como comino o pimentón para darles vuestro toque personal. ¡Buen provecho y hasta la próxima receta!









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