Cuando los higos están en su mejor momento, dulces y jugosos, no hay mejor manera de disfrutarlos que en esta exquisita tarta. La combinación de una base de masa quebrada crujiente, una cremosa crema pastelera casera y la dulzura natural de los higos frescos es simplemente celestial. Esta receta es un homenaje a los postres clásicos europeos, perfecta para una merienda especial, una celebración o simplemente para darte un capricho. ¡Prepárate para enamorarte de cada bocado!
Ingredientes para el relleno de la tarta de crema pastelera e higos
- 200 g de higos frescos
- 130 g de azúcar granulado
- 210 ml de nata (con al menos 35% de materia grasa)
- 1 huevo
- 3 cucharaditas de fécula de patata
- 15 g de mantequilla
- sal, extracto de vainilla o vainillina
Ingredientes para la masa
- 120 g de harina de trigo
- 30 g de azúcar granulado
- 65 g de mantequilla
- 3 cucharadas de agua helada
- una pizca de sal fina
Cómo preparar la tarta de crema pastelera e higos
Primero, preparamos la crema pastelera. En un cazo de fondo grueso, vierte el azúcar granulado y rompe un huevo. Añade 1/4 de cucharadita de sal.
Mezcla el huevo y el azúcar con una varilla. Vierte la nata fría y añade una cucharadita de extracto de vainilla o vainillina.
Añade la fécula de patata y mezcla los ingredientes con la varilla hasta obtener una consistencia homogénea. Para cremas o postres tipo «kisel» (una especie de gelatina de frutas), la fécula de patata es más adecuada, mientras que la fécula de maíz es mejor para rebozados.
A fuego lento o al baño maría, calienta la crema pastelera hasta que espese, removiendo constantemente con la varilla para evitar que se formen grumos. Vierte la crema espesa en un plato hondo o en un recipiente, cúbrela con film transparente y refrigérala hasta que se enfríe por completo.
Ahora, preparamos la masa quebrada. En un bol, mezcla la harina de trigo, el azúcar granulado y una pizca de sal fina.
Corta la mantequilla fría en cubos y añádela a los ingredientes secos.
Frota la mantequilla con la harina y el azúcar con las manos hasta obtener una textura arenosa, y luego añade el agua helada. Puede que necesites un poco más o un poco menos de agua, dependiendo de la humedad de los ingredientes.
Amasa rápidamente la masa, ya sea a mano o en un procesador de alimentos con la ayuda de una batidora. Forma una bola con la masa lista y déjala reposar en el frigorífico durante 30 minutos.
Estira la masa hasta obtener una lámina fina, de unos 3 milímetros de grosor. Con la ayuda del rodillo, traslada la masa al molde para tarta. El tamaño del molde en esta receta es de 19 centímetros de diámetro y 3,5 centímetros de alto. Adapta la masa al molde, presionando contra los bordes, y recorta el exceso de masa del perímetro.
Extiende la crema pastelera ya fría sobre la base de masa. ¡Importante! La crema debe estar completamente fría; no la pongas tibia sobre la masa.
Lava los higos frescos y corta el rabito duro. Córtalos en rodajas. Alisa la crema y coloca las rodajas de higo por encima.
Sobre la fruta y la crema, distribuye trocitos de mantequilla fría. Espolvorea todo con azúcar granulado (necesitarás 1-2 cucharaditas).
Precalienta el horno a 180 grados Celsius y coloca el molde con la tarta en el nivel medio. Hornea durante unos 35 minutos, hasta que la corteza esté dorada. La crema con la fruta debe temblar ligeramente si agitas el molde.
Deja que la tarta de crema pastelera e higos se enfríe por completo antes de servirla con el té.
¡Y ahí la tienes! Una tarta de crema pastelera e higos que no solo es un deleite para el paladar, sino también para la vista. Sírvela fría o a temperatura ambiente, acompañada de una taza de té o café. Es el broche de oro perfecto para cualquier comida. No dudes en experimentar con otras frutas de temporada, como melocotones o albaricoques, aunque la magia de los higos es difícil de superar. ¡Esperamos que disfrutes preparando y compartiendo esta delicia tanto como nosotros!














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