Los syrniki son unas tortitas de queso tradicionales de la cocina de Europa del Este, generalmente conocidas por su versión dulce. Sin embargo, hoy te invitamos a descubrir una variante salada igualmente deliciosa: ¡syrniki de queso tvorog con queso! Estas tortitas doradas y crujientes por fuera esconden un interior increíblemente tierno y sabroso. Son la opción perfecta para un desayuno contundente, un almuerzo rápido o una cena ligera. ¡Prepárate para enamorarte de este plato sencillo pero lleno de sabor!
Ingredientes para los syrniki salados de queso tvorog y queso
- 200 g de tvorog (un tipo de queso fresco granulado, similar al requesón o cottage)
- 50 g de queso cremoso semiduro
- 1/2 huevo de gallina
- 1 cucharada de harina de trigo (para la masa)
- una pizca de sal
- aceite vegetal para freír
- harina adicional para rebozar
Modo de preparación de los syrniki salados de queso tvorog y queso
Pasamos el tvorog (un tipo de queso fresco granulado, similar al requesón o cottage) por un colador para eliminar los grumos. El secreto del éxito de unos deliciosos syrniki (tortitas de queso tvorog) reside en la calidad del tvorog. Elegimos un tvorog seco y graso. Si es blando y acuoso, habrá que añadir más harina para que los syrniki mantengan su forma, y en ese caso se pierde el sabor. Hay una forma sencilla de secar el tvorog: colócalo en un colador sobre una gasa y déjalo en el refrigerador durante la noche. El exceso de suero se escurrirá y el tvorog se secará.
Rompemos el huevo en un bol y lo batimos con un tenedor. Separamos la mitad del huevo, añadimos una pizca de sal y mezclamos. Lo incorporamos a la masa; se necesitan aproximadamente 30 g de huevo.
Rallamos el queso cremoso semiduro con un rallador fino. Añadimos el queso rallado a la masa.

Dividimos la masa en porciones iguales, del tamaño de una pelota de ping-pong o un poco más pequeñas.
Añadimos una cucharada de harina de trigo. La cucharada debe ser con un pequeño copete o incluso rasa, no se necesita mucha harina.
Mezclamos bien la masa, debe quedar densa y no líquida. Con una masa líquida no se conseguirán unos syrniki bonitos y dorados.
Dividimos la masa en porciones iguales, del tamaño de una pelota de ping-pong o un poco más pequeñas.
Con las manos húmedas, formamos bolitas con las porciones de masa.

Colocamos las bolitas de syrniki en la sartén y las aplastamos con una espátula para darles forma de disco.
Ponemos harina de trigo en un bol y lo agitamos. Es necesario que las bolitas de syrniki queden completamente cubiertas de harina. Una fina capa de rebozado de harina protege los syrniki de las influencias externas. Por fuera quedará una corteza dorada, y por dentro, un delicioso tvorog con queso.
En una sartén, vertemos 1 cucharada de aceite vegetal refinado. Añadimos una cucharada de mantequilla y calentamos hasta que la mantequilla se derrita. Colocamos las bolitas de syrniki y las aplastamos con una espátula para que se aplanen y se conviertan en discos.
Freímos hasta que estén dorados y les damos la vuelta con cuidado. Se necesitarán aproximadamente 3 minutos por cada lado, o un poco más.
Doramos los syrniki por el otro lado y los retiramos inmediatamente de la sartén a un papel de cocina.
Servimos los syrniki de tvorog y queso calientes. Los aderezamos con smetana (una crema agria típica de Europa del Este) o yogur natural.
¡Y ya está! Tus syrniki salados están listos para disfrutar. Sírvelos calientes, recién salidos de la sartén, acompañados de una cucharada de smetana (crema agria) o yogur natural para realzar su sabor. También puedes añadir hierbas frescas picadas como eneldo o cebollino. No dudes en experimentar con diferentes tipos de queso para encontrar tu combinación favorita. Esperamos que esta receta te haya gustado y te animes a explorar más sabores de la cocina de Europa del Este. ¡Buen provecho!










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