¡Hola, amantes de la cocina internacional! Hoy viajamos a Europa del Este para descubrir un plato lleno de sabor y tradición: la solyanka sbornaya. Aunque la solyanka es famosa por ser una sopa espesa y sabrosa, esta versión es más bien un guiso contundente, perfecto para los días fríos. Su nombre, 'sbornaya', significa 'mixta' o 'recopilada', y hace honor a su esencia: un plato que reúne una increíble variedad de ingredientes. En nuestra receta, combinamos tiernos trozos de pollo con un festival de verduras y el toque cremoso del arroz arborio. ¡Prepárate para un plato rústico, nutritivo y absolutamente delicioso!
Ingredientes para la solyanka sbornaya con pollo y arroz arborio
- 0,5 kg de muslos de pollo
- 300 g de repollo
- 200 g de apio en rama
- 100 g de calabacín
- 80 g de cebolla
- 130 g de zanahoria
- 120 g de judías verdes
- 150 g de patatas
- 60 g de arroz arborio
- 60 g de pepinillos en salmuera
- 2 dientes de ajo
- 2 guindillas
- 5 g de pimentón molido
- aceite de oliva, sal, hoja de laurel
Cómo preparar la solyanka sbornaya con pollo y arroz arborio
Deshuesamos los muslos de pollo: separamos la carne de los huesos, quitamos la piel y la cortamos en trozos pequeños. Calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén honda o cazuela, doramos la carne en tandas pequeñas por cada lado y la reservamos en un plato.
Pelamos el ajo y la guindilla, y los sofreímos durante unos segundos en la misma sartén donde se cocinó la carne para aromatizar el aceite. Recomiendo quitarle las semillas y las membranas finas a la guindilla para que el plato no quede demasiado picante.
Agregamos la cebolla finamente picada, la zanahoria y el apio cortados en cubos. Sofreímos las verduras durante 10 minutos, hasta que estén blandas y transparentes.
Devolvemos los trozos de pollo dorado a la sartén, cocinamos todo junto durante unos minutos y luego comenzamos a montar el plato.
Primero, añadimos las patatas crudas peladas y cortadas en cubos, y el repollo finamente rallado. El repollo común se puede sustituir por col china o de Saboya, que quedará aún más sabroso.
Luego, incorporamos las judías verdes y el calabacín. Las judías verdes pueden ser tanto frescas como congeladas. Si usas judías verdes frescas, corta las puntas de ambos lados.
Pelamos los pepinillos en salmuera y los picamos finamente. Añadimos el arroz, los pepinillos, el pimentón molido y 2 hojas de laurel al resto de los ingredientes. Sazonamos con sal al gusto.
Vertemos aproximadamente 100 ml de agua o caldo en la sartén, tapamos y cocinamos a fuego lento durante 25 minutos. Si durante la cocción todo el líquido se evapora, añadimos un poco de agua caliente.
Espolvoreamos el plato terminado con hierbas frescas, por ejemplo, albahaca, y lo servimos inmediatamente.
¡Y ahí lo tienes! Un plato de solyanka sbornaya listo para reconfortar el cuerpo y el alma. Este guiso es la prueba de que con ingredientes sencillos se pueden crear sabores extraordinarios. Sírvelo bien caliente, espolvoreado con tus hierbas frescas favoritas. Para una experiencia aún más auténtica, acompáñalo con una cucharada de smetana (una crema agria típica de Europa del Este, similar a la crème fraîche) y una rebanada de pan de centeno. ¡Espero que disfrutes de este pedacito de la cocina eslava tanto como yo! ¡Buen provecho!










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