¿Buscas una forma nueva y emocionante de preparar pechuga de pollo? ¡Este schnitzel de pollo picado al horno es la respuesta! Inspirado en el clásico plato europeo, esta versión no se fríe, sino que se hornea, lo que la hace más ligera y fácil de preparar. Al picar la carne a mano en lugar de usar una picadora, obtenemos una textura increíblemente tierna y jugosa que te sorprenderá. Es una receta perfecta para una cena rápida entre semana o para sorprender a tus invitados con un plato lleno de sabor y tradición, pero con un toque moderno.
Ingredientes para el schnitzel de pollo picado al horno
- 500 g de filete de pechuga de pollo
- 60 g de cebolla
- 60 g de pan duro (tipo barra o de molde)
- 35 ml de nata espesa (para cocinar)
- 50 g de queso parmesano
- 20 g de zanahoria deshidratada
- 15 g de cilantro
- 5 g de copos de pimentón
- 10 ml de salsa de soja
- 15 g de mayonesa
- pimienta negra, sal, aceite vegetal
- limón o lima, romero para servir
Modo de preparación del schnitzel picado al horno
Precalienta el horno de inmediato y, mientras se calienta, prepara la carne picada. En los 10 minutos que la carne estará en el horno, puedes preparar una ensalada de verduras frescas.
Primero, corta el filete de pechuga de pollo en cubos y luego pícalo finamente con una cuchilla de carnicero (un cuchillo grande y pesado para cortar carne).
Pelamos una cebolla pequeña, la picamos y la añadimos a la carne picada.
A continuación, añadimos los ingredientes que no solo harán el schnitzel más tierno, sino que también ayudarán a «ligar» la carne picada. Quitamos la corteza de una barra de pan duro y cortamos la miga en trozos pequeños.
Esparcimos el pan troceado sobre la tabla y lo rociamos todo con nata espesa.
La carne de pollo blanca es bastante seca, así que para que el schnitzel de pollo picado al horno quede jugoso, añadimos un ingrediente «graso»: parmesano rallado.
Sazonamos la carne picada: añadimos zanahoria deshidratada y copos de pimentón, un manojo de cilantro fresco finamente picado y vertemos la salsa de soja.
Salamos todo al gusto y volvemos a picar la mezcla con la cuchilla. Este es un paso importante en la preparación: al picar, los ingredientes se mezclan bien y se trituran aún más.
Dividimos la carne picada en dos porciones y formamos dos schnitzels grandes y planos. Es imposible mover un schnitzel así con las manos, pero es importante visualizar la forma que tendrá el producto final.
Cogemos una fuente o sartén apta para horno de fondo grueso y con revestimiento antiadherente, la engrasamos con aceite vegetal sin olor y colocamos las dos porciones de carne picada. Directamente en la sartén, formamos los schnitzels de aproximadamente un centímetro de grosor y añadimos una fina línea de mayonesa por encima.
Precalentamos el horno a 210 grados Celsius y metemos la fuente en el horno caliente durante 12 minutos. 3 minutos antes de que esté listo, se puede activar el modo grill. No es necesario darles la vuelta.
Servimos el schnitzel de pollo picado directamente del horno, bien caliente. Espolvoreamos con pimienta negra, rociamos con zumo de limón y decoramos con una ramita de romero.
¡Y ahí lo tienes! Un schnitzel de pollo picado, dorado y aromático, listo para disfrutar. Este plato es increíblemente versátil y combina a la perfección con una ensalada fresca, un puré de patatas cremoso o unas verduras asadas. No olvides servirlo con un gajo de limón para exprimir por encima, ¡realza todos los sabores! Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. Anímate a prepararla y comparte tu experiencia en los comentarios. ¡Buen provecho!











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