Hacer salchichas caseras en film transparente es una forma sorprendentemente sencilla y accesible de preparar un plato de carne jugoso sin añadir ni una sola gota de grasa o aceite. La tradición de cocer carnes picadas embutidas se remonta a la antigüedad, pero en la cocina moderna hemos encontrado una alternativa segura y muy práctica a la tripa natural. El film transparente de polietileno de baja densidad soporta perfectamente temperaturas moderadas de cocción de entre 103 y 110 °C, reteniendo en su interior todos los jugos de la carne. Gracias al toque de los copos de avena y a una cocción suave y controlada, la textura queda increíblemente tierna, mientras que el aroma de las hierbas frescas hace que el bocado resulte verdaderamente apetecible.
Ingredientes
- 300 g de carne picada casera (mezcla de cerdo magro y pechuga de pollo)
- 1 cebolla
- 2 cucharadas de perejil picado finamente
- 2 cucharadas de copos de avena (de cocción rápida)
- Agua, sal y especias al gusto
Modo de preparación
Para preparar estas salchichas utilizo una mezcla de carne picada casera a base de cerdo magro y pechuga de pollo. Como esta mezcla prácticamente no tiene grasa, el resultado son unas salchichas muy ligeras.
Corta la cebolla en daditos pequeños y añádela a la carne picada bien fría.
Pica finamente un manojo de perejil o cilantro. Añade dos cucharadas de estas hierbas picadas a la carne, sala al gusto y, si te apetece, sazona con tus especias favoritas: pimienta negra, ajo en polvo, jmeli-suneli (una aromática mezcla georgiana de especias y hierbas secas) o pimentón dulce.
Incorpora los copos de avena de cocción rápida y vierte entre 30 y 50 ml de agua fría. Si usas carne picada comprada y notas que ya tiene bastante humedad, no le pongas agua; lo más probable es que el fabricante ya se la haya añadido.

Los copos de avena ayudan a ligar la masa y retienen la humedad en el interior de las salchichas durante la cocción.
Mezcla muy bien toda la masa. Déjala reposar entre 5 y 25 minutos para que los copos de avena se hidraten un poco y absorban la humedad. Si tienes prisa por preparar la comida, puedes saltarte este tiempo de espera.

Mezcla bien todos los ingredientes. Los copos de avena absorberán el exceso de humedad y darán a las salchichas una textura más tierna.
Divide la mezcla en tres partes iguales. Coloca una porción sobre un trozo de film transparente y envuélvela dando varias vueltas para que quede bien firme. Ata los extremos haciendo un nudo o con hilo de cocina resistente. Repite el proceso para formar las tres salchichas.

Envuelve firmemente las porciones de carne en varias capas de film transparente y ata bien los extremos.
Llena una cazuela con agua y coloca las salchichas dentro, asegurándote de que queden completamente sumergidas.
Tapa la cazuela y calienta hasta que esté a punto de hervir. Cocina a fuego muy lento durante 20 minutos. Es fundamental que el agua no llegue a hervir a borbotones; su temperatura no debe superar los 90 °C. Si ves que empieza a hervir, apaga el fuego durante un minuto o añade un chorrito de agua fría para cortar el hervor. Pasados los 20 minutos, apaga el fuego y deja reposar las salchichas en el agua caliente durante 10 minutos más.

Cocina a fuego mínimo, sin que llegue a hervir a borbotones, durante unos 20 minutos para conservar toda su jugosidad.
Saca las salchichas de la cazuela con unas pinzas y pásalas a un plato. Deja que se templen un poco y retira el plástico cortándolo con cuidado. Si ves que ha quedado mucho jugo dentro del envoltorio, recógelo y aprovéchalo para enriquecer una salsa blanca para carne.
Preparar salchichas caseras en film transparente es un método estupendo y seguro para cocinar platos ligeros. El film de uso alimentario está fabricado con materiales específicos aptos para el contacto con la comida; es un invento inocuo y muy práctico. ¡Eso sí, nunca utilices en esta receta un plástico que no esté certificado para uso alimentario!

Retira el plástico con cuidado. Puedes aprovechar el jugo que ha soltado la carne dentro del envoltorio para preparar una salsa.
Estas salchichas caseras están deliciosas tanto recién hechas y calientes como frías. Para acompañarlas, les va de maravilla un puré de patata bien cremoso, unas patatas nuevas asadas o una ensalada ligera de verduras de temporada aliñada con un buen aceite de oliva. Si quieres darles un toque más vistoso antes de servir, una vez retirado el plástico puedes pasarlas apenas medio minuto por una sartén parrilla bien caliente para que cojan ese apetecible marcado dorado. Además, es una receta ideal para preparar con antelación: se conservan perfectamente en la nevera durante dos o tres días sin perder nada de jugosidad. Si te apetece, puedes jugar con las especias añadiendo a la mezcla una pizca de nuez moscada, tomates secos picados o incluso daditos muy pequeños de pimiento dulce para lograr un corte colorido tipo mosaico. Y no tires el jugo que queda dentro del film tras la cocción: es una base excelente para ligar una salsa casera llena de sabor con nata o tomate.






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