El pudín de riñones es un pilar de la cocina británica, un plato contundente y lleno de sabor que evoca tradición y calidez. Aunque su nombre pueda sonar intimidante, esta receta te demostrará lo fácil que es prepararlo en casa. Nos alejamos del método tradicional de cocción al vapor durante horas para ofrecerte una versión horneada, mucho más rápida y sencilla, pero que conserva toda la esencia y el sabor auténtico del clásico. El secreto está en el uso del sebo o grasa de riñón, que le da a la masa una textura y un gusto inconfundibles. ¡Prepárate para descubrir un clásico reconfortante que se convertirá en uno de tus favoritos!
Ingredientes para el pudín de riñones
- 1 kg de riñones de ternera
- 2 cebollas moradas
- 3 cucharadas de perejil finamente picado
- 2 huevos
- 30 g de harina de trigo
- 1 cucharada de maicena (almidón de maíz)
- 150 ml de leche
Modo de preparación del pudín de riñones
Un riñón de ternera bastante grande pesa alrededor de un kilogramo. Lavamos el riñón bajo el grifo con agua corriente. Lo ponemos en una olla con agua fría sin sal. Cambiamos el agua periódicamente. Lo dejamos en remojo durante 2 horas.
Una vez remojado, dividimos el riñón en lóbulos. En el centro del riñón encontrarás depósitos de grasa y conductos. Hay que recortar la grasa con cuidado, ya que la necesitaremos. Por supuesto, podrías usar mantequilla en lugar de la grasa de riñón, pero el sabor no sería el mismo.
Cortamos la grasa de riñón en cubos pequeños y la ponemos en una sartén honda ligeramente engrasada. Derretimos la grasa a fuego muy bajo. Obtendrás unos 60-70 gramos de grasa pura, conocida como sebo (grasa de riñón derretida y purificada), que usaremos para la masa una vez que se enfríe.
Ponemos los lóbulos del riñón en agua fría y añadimos las especias que prefieras: ajo, hierbas aromáticas, pimienta, laurel y sal (es importante cocinar la casquería siempre en abundante agua). Hervimos los riñones durante 10 minutos desde que rompa el hervor, luego los escurrimos en un colador y los enjuagamos con agua fría. Colamos la grasa de riñón derretida para retirar los chicharrones (restos sólidos de la grasa).
En una cucharada de la grasa de riñón derretida, salteamos la cebolla morada. Cortamos los riñones en trozos pequeños. En un molde engrasado con la misma grasa de riñón, distribuimos los riñones, la cebolla y el perejil.
Preparamos la masa. Mezclamos dos huevos crudos con el resto de la grasa de riñón, añadimos la harina, la sal, la maicena y la leche. La masa será bastante líquida; la mezclamos bien para que no queden grumos.
Vertemos la masa líquida sobre los riñones. Nos aseguramos de no llenar el molde hasta el borde, ya que el pudín crecerá en el horno y podría desbordarse.
Precalentamos el horno a 160 °C y horneamos el pudín de riñones durante unos 20-25 minutos en la rejilla del medio.
¡Y ahí lo tienes! Un delicioso y aromático pudín de riñones listo para disfrutar. Sírvelo caliente, recién salido del horno, acompañado de un buen puré de patatas, verduras al vapor o una generosa cucharada de *gravy* (salsa de carne) para una experiencia británica completa. No dejes que los ingredientes poco comunes te intimiden; el resultado es un plato sabroso y reconfortante que te transportará directamente a un pub inglés. ¡Esperamos que disfrutes de esta receta y te animes a explorar los sabores de la cocina tradicional británica! ¡Buen provecho!








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