¡Bienvenido a una receta que te transportará a un mundo de sabores exóticos y deliciosos! El pollo en salsa de granada es un plato que combina a la perfección la jugosidad de la carne con el toque agridulce y profundo de la granada. Aunque su nombre pueda sonar sofisticado, te sorprenderá lo fácil y rápido que es de preparar. Es ideal tanto para una cena especial como para darle un giro a tus comidas de la semana. Prepárate para descubrir un plato que se convertirá en uno de tus favoritos.
Ingredientes para el pollo en salsa de granada
- 800 g de muslos de pollo (6 unidades)
- 150 ml de vino seco (tinto, blanco o rosado)
- 1 cucharadita de hierbas provenzales secas
- 1 cucharadita de pimentón dulce molido
- 50 g de mantequilla
- 30 ml de salsa de granada (a menudo encontrada como melaza de granada, un jarabe espeso y agridulce)
- sal, salsa de soja y pimienta, miel
- semillas de granada y cilantro para servir
Cómo preparar pollo en salsa de granada
Preparamos el pollo. Con un cuchillo afilado y estrecho, retiramos con cuidado el hueso del muslo. Dejamos la piel, ya que se dorará, se pondrá crujiente y quedará muy apetitosa. ¿Qué sería de un pollo frito sin su piel dorada?
Marinamos los trozos de pollo preparados. Primero, los rociamos con vino seco (100 ml de vino, los otros 50 ml son para la salsa). El vino puede ser tinto o blanco. Sin embargo, ten en cuenta que el vino tinto teñirá el pollo, y el color de la piel dorada tendrá un matiz diferente. Por esta razón, prefiero usar vino blanco para marinar; incluso los restos de champán son adecuados.
Luego, añadimos las especias: sal al gusto, la mezcla de hierbas provenzales secas, pimentón dulce molido y una gota de salsa de soja fermentada.
Mezclamos bien el pollo con el marinado y lo dejamos en el frigorífico durante 30-60 minutos. Pasada media hora, vertemos una cucharada de aceite vegetal neutro en el bol y lo frotamos en los trozos de pollo. También puedes dejar la carne en el marinado durante toda la noche, cubriendo bien el bol con film transparente.
Calentamos una sartén grande de fondo grueso. En la sartén bien caliente, colocamos los muslos de pollo marinados con la piel hacia abajo. No es necesario engrasar la sartén, ya que el marinado ya contiene aceite.
Freímos a fuego medio hasta que la piel esté dorada y crujiente. Le damos la vuelta y freímos por el otro lado hasta que esté completamente cocido. Los muslos de pollo deshuesados estarán listos en un máximo de 10 minutos (unos 5 minutos por cada lado).
Retiramos el pollo frito a un plato y preparamos la salsa. Todo lo que queda en la sartén es valioso, así que no la laves, solo vamos a desglasarla. Primero, vertemos el vino y, con una espátula de madera, raspamos todo lo que se haya pegado. Luego, añadimos la salsa de granada.
Cuando la salsa empiece a hervir, añadimos la mantequilla, removemos y probamos. Si la salsa parece demasiado ácida, puedes añadir un poco de azúcar o miel (1/2 cucharada de miel). Reducimos la salsa durante unos minutos a fuego medio.
Colocamos el pollo en un plato. Lo regamos con la salsa de la sartén. Espolvoreamos con semillas de granada y cilantro finamente picado. Añadimos pimienta negra recién molida y lo servimos caliente.
¡Y ya está! Un plato espectacular listo para disfrutar. Este pollo en salsa de granada es una verdadera delicia que combina texturas y sabores de una forma única. Sírvelo caliente acompañado de arroz blanco, cuscús o unas patatas asadas para absorber toda la increíble salsa. No dudes en ajustar el dulzor o la acidez de la salsa a tu gusto. Esperamos que esta receta te inspire a experimentar en la cocina y a compartir momentos inolvidables alrededor de la mesa. ¡Buen provecho!










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