El pollo en salsa bechamel es la prueba de que con ingredientes sencillos se pueden crear platos extraordinarios. La bechamel, una de las "salsas madre" de la cocina francesa, envuelve cada trozo de pollo en una capa de cremosidad y sabor inigualables. Esta receta transforma una simple pechuga de pollo en un manjar digno de celebración, pero es tan fácil y rápida que también es perfecta para una cena reconfortante entre semana. ¡Prepárate para descubrir un clásico que nunca falla y que conquistará a toda la familia!
Ingredientes para el pollo en salsa bechamel
- 2 mitades de filete de pechuga de pollo (aproximadamente 500 g)
- 1-2 cucharadas de aceite de girasol
- 25 g de mantequilla
- 30 g de harina de trigo
- 2 vasos (es decir, 400 ml) de leche
- sal al gusto, aproximadamente 1 cucharadita
- ¼-½ cucharadita de nuez moscada, dependiendo de la intensidad de sabor que desees
Cómo preparar pollo en salsa bechamel
Enjuaga la pechuga de pollo y córtala transversalmente en trozos pequeños de 1-1,5 cm de grosor.
Calienta el aceite de girasol en una sartén, añade la pechuga de pollo y saltéala, removiendo, hasta que el filete se ponga de color blanco. Luego, sazona con sal (aproximadamente 2/3 de cucharadita), mezcla, tapa y deja cocer a fuego lento. Mientras el pollo se cocina, prepararemos la salsa.
Es mejor cocinar la salsa en un recipiente antiadherente de paredes gruesas, como una olla de hierro fundido. También necesitarás otra cacerola pequeña para la leche.
Calienta la leche hasta que esté muy caliente, pero sin que llegue a hervir. Al mismo tiempo, pon la olla a fuego muy bajo y coloca en el fondo un trozo de mantequilla. Cuando la mantequilla se derrita, vierte la harina en la olla y mezcla bien. Obtendrás una masa espesa.
Sin retirar la olla del fuego bajo, comienza a añadir la leche caliente poco a poco, unas 2 cucharadas cada vez, removiendo enérgicamente hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
De esta manera, incorpora toda la leche a la salsa. El resultado será una masa clara y no muy espesa. Removiendo constantemente, cocina la salsa durante 10-15 minutos, hasta que espese. Mientras tanto, no te olvides de remover el pollo.
Cuando la salsa comience a burbujear, estará casi lista. Sazona con el resto de la sal (1/3 de cucharadita), añade la nuez moscada (¡esta especia es el toque especial de la salsa bechamel!), mezcla, cocina con las especias un par de minutos más y apaga el fuego.
Vierte la salsa sobre el pollo, mezcla bien y cocina tapado a fuego lento durante otros cinco minutos. Tu aromático pollo en salsa blanca está listo.
Esta es la versión básica del plato. Puedes añadir al pollo cebolla (pícala y sofríela junto con el pollo), ajo (añádelo picado al final de la cocción, junto con la salsa), hoja de laurel, pimienta negra en grano o pimienta de Jamaica… Pero esto es a tu gusto, elige los añadidos según tus preferencias. O puedes no añadir nada: el pollo en salsa bechamel es delicioso por sí solo.
¡Y ya está! Un plato jugoso, cremoso y lleno de sabor listo para disfrutar. Este pollo en salsa bechamel es increíblemente versátil: sírvelo con arroz blanco, pasta fresca o unas patatas al vapor para una comida completa. Si quieres darle un toque extra, puedes añadir champiñones salteados o espinacas a la salsa. Esperamos que esta receta se convierta en una de tus favoritas. ¡Anímate a prepararla y comparte tu experiencia! Buen provecho.









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