Los pirozhki son un tesoro de la cocina de Europa del Este, pequeños pastelitos que pueden llevar infinidad de rellenos. Tradicionalmente, requieren tiempo y paciencia, pero hoy te traemos una versión moderna, rápida y horneada que te enamorará. Gracias al kéfir y la smetana, la masa queda increíblemente tierna y húmeda, con un intenso sabor a queso que la convierte en un bocado irresistible. Olvídate de las frituras y prepárate para disfrutar de estos deliciosos pirozhki de queso, perfectos para un aperitivo o una merienda especial.
Ingredientes para los pirozhki con queso y kéfir
- 120 ml de kéfir
- 80 g de smetana
- 200 g de queso
- 1 huevo
- 90 g de harina de trigo
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo
- 35 ml de aceite de oliva
- 1/3 de cucharadita de pimentón molido
- 1/3 de cucharadita de tomillo seco
- 3 tomates cherry
- mantequilla y sémola de trigo para el molde
- sal
Modo de preparación de los pirozhki con queso y kéfir

Añadimos la harina de trigo, tamizamos el bicarbonato sobre la harina y agregamos la levadura en polvo.
Vertemos en un bol el kéfir (una bebida de leche fermentada, similar al yogur pero más líquida) frío, añadimos la smetana (una crema agria típica de Europa del Este, similar a la crème fraîche o la nata agria) y rompemos un huevo de gallina grande. Añadimos una pizca de sal fina. ¡Sala con cuidado, ya que el queso puede ser muy salado!
Batimos el huevo con la smetana y el kéfir con unas varillas. Vertemos el aceite de oliva virgen extra y volvemos a mezclar todo bien.
Añadimos la harina de trigo, y sobre ella tamizamos el bicarbonato y agregamos la levadura en polvo. Mezclamos bien la masa para que no queden grumos de harina.

En esta receta se utilizan dos tipos de queso semicurado: uno cremoso y graso y maasdam, el resultado es delicioso.
Añadimos el queso rallado. En esta receta se utilizan dos tipos de queso semicurado: uno cremoso y graso y maasdam, el resultado es delicioso.

Rellenamos los huecos del molde uniformemente con la masa para que los pirozhki salgan del mismo tamaño.

Cortamos los tomates cherry por la mitad y colocamos una mitad en el centro de cada pirozhok con el corte hacia arriba.
Añadimos pimentón molido y tomillo seco. Si tienes hierbas frescas, genial. Y los amantes del picante pueden sustituir el pimentón dulce por chile picante, ¡combina muy bien con el queso!
Engrasamos un molde para muffins con mantequilla ablandada y lo espolvoreamos con sémola de trigo. Sacudimos el exceso de sémola. Rellenamos los huecos con la masa de manera uniforme para que los pirozhki (pastelitos o empanadillas horneadas o fritas, muy populares en la cocina eslava) salgan del mismo tamaño. Para una porción, yo he utilizado unos 90 g de masa.
Cortamos los tomates cherry por la mitad y colocamos una mitad en el centro de cada pirozhok con el corte hacia arriba. Puedes sustituir los cherry por trozos de pimiento dulce, pepinillos encurtidos o alcaparras. Y si no te gustan las verduras horneadas, puedes poner una loncha de jamón o salchichón ahumado, ¡también quedará delicioso! En resumen, esta receta es universal: cambiando los tipos de queso, las verduras o añadiendo carne o embutido, podrás preparar pirozhki de queso con sabores muy variados.

Los pastelitos listos subirán y se dorarán. Si vas a preparar un pastel grande, utiliza un molde antiadherente de borde bajo, de 18-20 centímetros.
Precalentamos el horno a 180 grados Celsius. Colocamos el molde en el nivel medio del horno precalentado. Programamos el temporizador para 22-25 minutos. El tiempo exacto de cocción depende de las características de tu horno y del tamaño de los moldes. Los pastelitos listos subirán y se dorarán. Si vas a preparar un pastel grande en un solo molde, utiliza uno antiadherente de borde bajo, de 18-20 centímetros. El tiempo de cocción será de 30 minutos.
¡Y ya está! Tus pirozhki de queso y kéfir están listos para disfrutar. Sírvelos calientes, recién salidos del horno, para apreciar al máximo su textura esponjosa y el queso derretido. Son un acompañamiento ideal para sopas y caldos, como el borsch, o simplemente como un delicioso aperitivo por sí solos. No dudes en experimentar con el relleno: añade jamón, champiñones o tus hierbas favoritas para crear tu propia versión. Esperamos que esta receta te haya gustado y te animes a compartirla. ¡Buen provecho!




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