Pilaf de pescado con mejillones

Este pilaf de pescado con mejillones y bacalao queda suelto, se prepara en solo media hora y es un auténtico salvavidas para los días de diario más ajetreados. En las tradiciones culinarias de muchos países, la combinación de cereales y frutos del mar siempre se ha considerado un signo de gran maestría, recordando tanto a la paella española como a las versiones asiáticas de arroz frito. Al dorarse, la carne firme del bacalao se sella rápidamente conservando toda su jugosidad en el interior, mientras que los mejillones impregnan cada grano de arroz con ese inconfundible aroma yodado del océano. La pasta fresca de ajo y guindilla aporta el toque picante necesario para equilibrar a la perfección las notas suaves de las verduras sofritas.

Preparación: 15 minutos
Cocción: 30 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 433 kcal
Proteínas: 36 g
Grasas: 11 g
Carbohidratos: 41 g

Ingredientes

  • 650 g de pescado blanco (merluza, bacalao o abadejo)
  • 250 g de mejillones (carne sin concha)
  • 200 g de arroz largo vaporizado
  • 150 g de cebolla
  • 200 g de zanahoria
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 25 g de mantequilla
  • ajo, guindilla
  • albahaca fresca, aceite de oliva, sal, guindilla roja y pimienta negra

Cómo preparar el pilaf de pescado con mejillones


Para esta receta necesitarás pescado blanco de carne firme: bacalao, merluza o abadejo. Si usas pescado congelado, sácalo del congelador con antelación y déjalo en la parte baja de la nevera durante unas horas. Corta el pescado limpio en trozos de unos 3-4 centímetros de grosor.

Filete de pescado fresco cortado en trozos sobre una tabla de madera

Elige un pescado blanco de carne firme. Córtalo en porciones o trozos de varios centímetros de grosor.

Echa 20 g de aceite de oliva en una sartén profunda o cazuela de fondo grueso y caliéntalo. Pica la cebolla finamente y corta la zanahoria en dados. Añade las verduras al aceite caliente, incorpora la mantequilla y sofríe a fuego lento durante 5 minutos.

Cebolla y zanahoria sofriéndose con mantequilla en una cazuela

Pocha las verduras en una mezcla de aceite de oliva y mantequilla para aportar al arroz un delicado toque cremoso.

Aparta las verduras sofritas hacia los bordes de la sartén, coloca los trozos de pescado en el centro y dóralos durante 1-2 minutos por cada lado.

Trozos de pescado dorándose en la sartén junto a las verduras

Dora el pescado de forma rápida, un par de minutos por cada lado, para que se selle bien y mantenga todos sus jugos.

Maja un diente de ajo y media guindilla verde en un mortero con sal marina. Añade a la sartén con el pescado los mejillones y la pasta de ajo y guindilla. En esta receta usamos mejillones sin concha, principalmente para dar sabor; si prefieres usar moluscos con concha, es mejor añadirlos al final de la cocción.

Mejillones y pasta picante de ajo añadiéndose al pescado

Los mejillones sin concha y la pasta majada de ajo con guindilla crean un inconfundible aroma a mar y dan un toque picante al plato.

Mezcla con cuidado los condimentos con el pescado, esparce por encima el arroz largo vaporizado y añade el laurel. Si usas arroz blanco normal, te aconsejo lavarlo, escurrirlo bien y luego seguir con la receta.

Arroz esparcido sobre el pescado con unas hojas de laurel

Utiliza arroz largo vaporizado: siempre queda suelto y absorbe a la perfección todos los sabores del sofrito.

Espolvorea el pimentón dulce y el comino molido; añade un poco de guindilla roja picante al gusto y pimienta negra recién molida.

Pimentón y comino esparcidos sobre el arroz crudo en la cazuela

El pimentón dulce y el comino forman una mezcla clásica para esta receta, dándole al arroz un apetecible color dorado.

Vierte agua fría de manera que cubra todos los ingredientes y el nivel quede aproximadamente 1 centímetro por encima del arroz. Sala al gusto. Tapa bien y lleva a ebullición. Cocina a fuego muy lento durante 20 minutos, luego apaga el fuego, cubre el pilaf con un paño grueso y déjalo reposar entre 10 y 15 minutos.

Sartén con pilaf reposando cubierta tras la cocción

Es fundamental dejar que el pilaf descanse bajo un paño tras apagar el fuego para que el arroz alcance su punto perfecto.

Pica finamente la albahaca fresca. Condimenta el pilaf de pescado con la albahaca, colócalo formando una pequeña montaña en el plato, corona con un trozo de pescado (bacalao en este caso) y sírvelo de inmediato. ¡Está delicioso mientras sigue bien caliente! ¡Que aproveche!

Pilaf de pescado con mejillones servido en un plato

Sirve el pilaf formando una pequeña montaña, decóralo con albahaca fresca y llévalo a la mesa de inmediato para disfrutar de todo su aroma.

El pilaf de pescado con mejillones despliega todo su sabor cuando se acompaña de una tradicional cebolla encurtida. Para prepararla, basta con cortar una cebolla en aros finos y transparentes, rociarla con vinagre de manzana y masajearla ligeramente con las manos añadiendo un poco de agua tibia; esto eliminará el exceso de amargor y suavizará su textura. Sirve el plato en una fuente grande para compartir, colocando el arroz en forma de montaña alta y decorando la cima con los trozos enteros de pescado y la albahaca fresca finamente picada.

Si te sobra algo de comida, puedes guardarla en la nevera hasta dos días en un recipiente hermético. Al recalentarlo, añade un par de cucharadas de agua o caldo de pescado para devolverle al arroz su ternura original. Como experimento, anímate a sustituir el bacalao por lomos de salmón o a incorporar un puñado de gambas peladas al final de la cocción: esto aportará al pilaf nuevos matices de textura y lo convertirá en un plato aún más festivo.