Patatas rústicas con salsa y beicon

Las patatas rústicas, o "kartofel po-derevenski" como se conocen en Europa del Este, son mucho más que una simple guarnición. Son un plato reconfortante que evoca la calidez del hogar y la sencillez de la cocina de campo. En esta versión, llevamos este clásico a otro nivel: patatas tiernas por dentro y doradas por fuera, acompañadas de crujiente beicon ahumado y una salsa cremosa e irresistible. Esta salsa, con un toque ácido de pepinillos y la frescura de las hierbas, es el secreto que convierte un plato sencillo en una comida memorable. ¡Prepárate para disfrutar de una receta fácil, rápida y llena de sabor que conquistará a toda la familia!

Cocción: 30 minutos
Cantidad: 2 Porciones
Por porción
Calorías: 502 kcal
Proteínas: 11 g
Grasas: 35 g
Carbohidratos: 35 g

Ingredientes para las patatas rústicas con salsa y beicon

  • 400 g de patatas
  • 2 lonchas finas de beicon ahumado
  • 1 huevo de gallina, cocido
  • 1 pepinillo en salmuera (fermentado en sal, no en vinagre)
  • 2 cucharadas de mayonesa
  • 1 cucharada de smetana (nata agria, puede sustituirse por crème fraîche)
  • un manojo pequeño de eneldo y perejil
  • sal, alcaravea y pimienta al gusto
  • aceite vegetal

Cómo preparar patatas rústicas con salsa y beicon

Patatas crudas, peladas y cortadas por la mitad en una tabla de cortar.

Pelamos las patatas y las cortamos por la mitad.

Lonchas de beicon ahumado friéndose en una sartén caliente.

Colocamos las lonchas de beicon ahumado en una sartén caliente.

Patatas cocidas y cortadas por la mitad puestas a freír en una sartén con aceite.

Vertemos 1 cucharada de aceite vegetal en la sartén y añadimos las patatas cocidas.


Pelamos las patatas y las cortamos por la mitad. A las patatas peladas, añadimos media cucharadita de semillas de alcaravea y una ramita de eneldo. Sazonamos con sal al gusto y cubrimos con agua hirviendo. Cocemos las patatas hasta que estén tiernas y luego escurrimos el agua. Secamos las patatas cocidas en la olla a fuego muy bajo.

Calentamos una sartén de fondo grueso. Colocamos las lonchas de beicon ahumado en la sartén caliente. Las freímos por ambos lados hasta que estén doradas y las retiramos de la sartén.

Vertemos 1 cucharada de aceite vegetal en la sartén y añadimos las patatas cocidas. Primero, colócalas con el lado cortado hacia abajo para que se doren bien.

Patatas doradas y crujientes friéndose en una sartén.

Freímos las patatas hasta que estén doradas.

Pepinillo en salmuera siendo cortado en dados pequeños sobre una tabla.

Cortamos el pepinillo en salmuera en dados pequeños.

Un bol con pepinillo en dados y huevo duro picado para la salsa.

Añadimos el huevo picado al pepinillo en salmuera.


Freímos las patatas hasta que adquieran una corteza dorada. Les damos la vuelta para que se doren uniformemente por todos lados.

Preparamos la salsa. Cortamos un pepinillo en salmuera en dados pequeños. En esta receta puedes usar pepinillos en vinagre o cornichons.

Rallamos un huevo duro con un rallador grueso o lo picamos finamente con un cuchillo. Añadimos el huevo picado al pepinillo.

Añadiendo eneldo y perejil picados a la mezcla de la salsa en un bol.

Añadimos 1 cucharada de hierbas picadas a la salsa.

Añadiendo smetana y mayonesa a un bol con los demás ingredientes de la salsa.

Añadimos la smetana y la mayonesa al resto de los ingredientes.

Salsa cremosa blanca terminada en un bol, lista para acompañar las patatas.

Mezclamos bien la salsa y ya podemos servir el plato.


Quitamos los tallos gruesos del eneldo y el perejil. Picamos finamente las hierbas. Añadimos 1 cucharada de hierbas picadas a la salsa.

Añadimos la smetana (un tipo de nata agria de Europa del Este, puede sustituirse por crème fraîche o yogur griego) y la mayonesa al resto de los ingredientes. Salpimentamos con sal y pimienta negra recién molida al gusto. Opcionalmente, puedes añadir 1 cucharadita de zumo de limón y un diente de ajo machacado.

Mezclamos bien la salsa y ya podemos servir el plato. Por cierto, la clásica salsa tártara, que combina con casi cualquier plato de verduras, se prepara con una receta similar.

Plato servido con una base de salsa, patatas doradas encima, beicon crujiente y perejil.

Colocamos las patatas fritas sobre la salsa. Decoramos el plato con las tiras de beicon frito y hojas de perejil rizado.

Extendemos la salsa sobre un plato. Colocamos las patatas fritas sobre la salsa. Decoramos el plato con las tiras de beicon frito y hojas de perejil rizado. Servimos inmediatamente.

¡Y ahí lo tienes! Un plato de patatas rústicas con beicon y una salsa espectacular que seguro se convertirá en uno de tus favoritos. Sírvelo caliente, recién hecho, como plato principal para una cena informal o como una contundente guarnición junto a carnes a la parrilla o pollo asado. No dudes en experimentar con la salsa: un poco de mostaza de Dijon o unas alcaparras le darán un giro interesante. Esperamos que disfrutes de este pedacito de la cocina casera de Europa del Este. ¡Buen provecho!