La panceta de cerdo es un corte que promete una jugosidad y un sabor inigualables, y cuando se combina con una glase de miel, se transforma en un plato verdaderamente irresistible. Esta receta de panceta de cerdo frita en salsa de miel es la prueba de que no se necesita ser un chef experto para crear una comida memorable. Con su exterior crujiente y caramelizado y un interior tierno, este plato es perfecto para una cena especial entre semana o para sorprender a tus invitados. ¡Prepárate para enamorarte de esta combinación de sabores dulces y salados!
Ingredientes para la panceta de cerdo frita en salsa de miel
- 300 g de panceta de cerdo con finas capas de grasa
- 1 cebolla
- 2 cucharaditas de miel
- 2 cucharaditas de salsa de soja
- 1 cucharadita de mostaza
- una rodaja de limón
- aceite vegetal
- tomillo, pimentón, sal, pimienta negra
Cómo preparar la panceta de cerdo frita en salsa de miel
Cortamos lonchas de panceta de aproximadamente dos centímetros de grosor. Consejo: con la piel está más sabrosa, y cuanto más finas sean las capas de grasa, mejor.
Espolvoreamos la panceta con sal gruesa y pimienta negra molida. Yo uso sal marina, es más saludable y sabrosa.
Añadimos una pizca de tomillo seco y frotamos las especias en la carne. Dejamos la panceta sazonada a temperatura ambiente durante 10 minutos.
Cortamos la cebolla en gajos. Rociamos la panceta y la cebolla cortada con un aceite vegetal neutro sin olor. Siempre es mejor rociar el aceite sobre la carne o el pollo en lugar de verterlo en la sartén; se gasta menos y se quema menos.
Preparamos los accesorios para freír. Envolvemos una sartén pequeña de hierro fundido con papel de aluminio. Esto servirá de peso para presionar la carne contra la sartén. En lugar de la sartén, se puede envolver en papel de aluminio una baldosa de cerámica pequeña pero gruesa.
Preparamos el glaseado de miel. Mezclamos la miel, la mostaza, la salsa de soja y un par de cucharaditas de aceite vegetal. Exprimimos el zumo de una rodaja de limón, añadimos pimentón molido o chile, si te gusta la comida con un toque picante. Mezclamos bien el glaseado hasta obtener una salsa espesa tipo pasta.

Calentamos mucho la sartén. Colocamos la panceta en la sartén caliente y la presionamos con el peso.
Calentamos mucho la sartén. Colocamos la panceta en la sartén caliente y la presionamos con el peso. Freímos a fuego fuerte durante 5 minutos. Durante este tiempo, no hay que tocar nada en la sartén. Está prohibido levantar el peso, mirar debajo de la carne o moverla, ya que se puede estropear la bonita corteza dorada.

Metemos la sartén con la panceta en el horno durante 4 minutos o un par de minutos bajo el grill caliente.
Le damos la vuelta a la carne y la volvemos a presionar con el peso. Añadimos la cebolla cortada. Freímos por el otro lado durante otros 5 minutos.
Mientras tanto, precalentamos el horno a 200 grados Celsius. Retiramos el peso de la carne y untamos la panceta con el glaseado de miel por un lado con ayuda de una brocha de silicona.
Metemos la sartén con la panceta en el horno durante 4 minutos o un par de minutos bajo el grill caliente, para que el glaseado forme una corteza pegajosa.
Servimos la panceta frita a la mesa bien caliente, recién hecha. Unas verduras fermentadas (similares al chucrut) o encurtidas y un puré de patatas esponjoso son la guarnición más deliciosa.
¡Y ahí la tienes! Una panceta de cerdo frita en salsa de miel, dorada a la perfección y lista para deleitar tu paladar. Este plato demuestra que la sencillez puede ser sinónimo de exquisitez. Sírvela caliente, acompañada de un puré de patatas cremoso o unas verduras fermentadas para equilibrar la riqueza de la carne. Esperamos que disfrutes cada bocado de esta delicia y que te animes a compartirla con tus seres queridos. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!










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