La panceta de cerdo es un corte lleno de sabor que, cuando se prepara correctamente, se convierte en un auténtico manjar. Esta receta de panceta al horno tiene un secreto para conseguir una textura inigualable: primero se cuece lentamente en cerveza con verduras y especias, lo que la deja increíblemente tierna y jugosa por dentro. Después, un glaseado rápido y un golpe de calor en el horno le dan el toque final: una corteza dorada, caramelizada y espectacularmente crujiente. Es el plato perfecto para una comida de fin de semana o para sorprender en una ocasión especial. ¡Prepárate para recibir aplausos!
Ingredientes para la panceta de cerdo al horno
- 1 kg de panceta de cerdo sin hueso
- 220 g de zanahorias
- 3-4 dientes de ajo
- 220 g de cebolla
- 1 guindilla
- 5 g de cúrcuma
- 2 l de cerveza
- 3 hojas de laurel
- 10 g de hierbas aromáticas secas
- 15 g de azúcar
- 15 g de mostaza de mesa
- 15 g de vinagre balsámico
- 15 g de sal
- Aceite vegetal
Método de preparación de la panceta de cerdo al hornoPreparamos el cerdo: cortamos la pieza de panceta en varias partes grandes, así es más cómodo cocerla y manejarla. Un trozo pequeño tarda menos en cocerse que una pieza grande y gruesa. Así que, cortamos el cerdo en trozos de unos 20×20 centímetros, con un grosor de 5-6 centímetros.
En una olla de tamaño adecuado, ponemos la mitad de la zanahoria cortada en rodajas y la cebolla, y todo el ajo. La cebolla se puede añadir con su piel, solo hay que lavarla previamente. Machacamos el ajo con un cuchillo para que libere mejor su aroma durante la cocción.
Agregamos las especias a la olla: una guindilla, la hoja de laurel y las hierbas aromáticas secas. Para el cerdo, van muy bien el apio seco, las raíces de perejil y el cebollino seco.
Ponemos la carne en la olla. No recomiendo usar un recipiente muy grande para esta receta, ya que se necesitará mucha cerveza para que el cerdo quede completamente sumergido.
Agitamos la cerveza para liberar el dióxido de carbono, la dejamos reposar de 10 a 15 minutos en un recipiente abierto y luego la vertemos sobre la carne de manera que el líquido la cubra. Si falta un poco de cerveza, no pasa nada, podemos añadir agua fría.
Después de la cerveza, añadimos sal común sin aditivos y una cucharadita de cúrcuma molida.
Cocemos durante aproximadamente 1.5 horas a fuego moderado, con la tapa puesta.
Luego, retiramos la olla del fuego, sacamos la carne y la zanahoria. Colamos el caldo a través de un colador.
En una sartén, salteamos rápidamente la zanahoria y la cebolla restantes, añadimos la zanahoria del caldo y colocamos la panceta sobre las verduras.
Mezclamos el glaseado para obtener una corteza dorada: vinagre balsámico, azúcar, mostaza de mesa y una pizca de sal fina. Untamos la panceta con el glaseado y añadimos a la sartén un par de cucharadas del caldo colado.
La ponemos en un horno precalentado a 230 grados durante 15-20 minutos, y horneamos hasta que se forme una corteza dorada.
¡Y ahí la tienes! Una panceta de cerdo al horno que es pura delicia. El contraste entre la carne melosa que casi se deshace y la piel crujiente es simplemente irresistible. Sírvela caliente, cortada en lonchas gruesas, acompañada de un puré de patatas cremoso, unas patatas asadas o una ensalada fresca para equilibrar la riqueza del plato. No tires el caldo de la cocción; puedes reducirlo para hacer una salsa increíble o usarlo como base para sopas y guisos. Espero que disfrutes de esta receta tanto como yo. ¡Buen provecho!










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