Esta original receta de pan casero con lentejas rojas será todo un descubrimiento para los amantes de la alimentación saludable. Este pan de centeno y lentejas destaca por su intenso color oscuro, que le aporta la malta de centeno fermentada (un ingrediente tradicional de la panadería eslava hecho de grano germinado y secado), y por su textura singular gracias a la harina de lentejas rojas. Las lentejas no solo enriquecen el pan con proteínas vegetales, sino que también dan a la miga una densidad muy agradable. El aroma especiado de la alcaravea y el cilantro, recién tostados en la sartén, recuerda a los obradores artesanales de toda la vida. Aunque la receta está adaptada para panificadora —lo que simplifica muchísimo el proceso—, también puedes preparar la masa y hornear la hogaza en un horno convencional; al final del artículo te explico paso a paso cómo hacerlo.

El pan casero de centeno con harina de lentejas queda muy aromático, con una miga densa y un perfil nutricional excelente.
Ingredientes
- 150 g de harina integral de centeno
- 100 g de harina de lentejas rojas
- 300 g de harina de trigo panificable
- 40 g de malta de centeno fermentada (centeno germinado, fermentado y molido, disponible en tiendas especializadas o de productos del este de Europa)
- 390 g de agua
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 1/2 cucharaditas de sal marina
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharadita de semillas de alcaravea (comino de prado) y 1 cucharadita de semillas de cilantro
- 2 cucharaditas de levadura seca instantánea de panadería
Elaboración del pan de centeno y lentejas
Pon en un cazo la malta de centeno fermentada (centeno germinado, fermentado y molido que aporta el color oscuro y el sabor profundo típicos de los panes negros del este de Europa) y añade la sal. En esta receta utilizamos sal marina, que es rica en minerales y más saludable que la sal común.
Vierte el agua en el cazo y llévala a ebullición. Deja enfriar la malta infusionada hasta que alcance la temperatura ambiente. Incorpora la miel, añade el aceite de oliva virgen extra y remueve todo muy bien.
En un bol aparte, mezcla la harina integral de centeno, la harina de trigo panificable y la harina de lentejas. Es muy fácil hacer harina de lentejas rojas en casa: pon las lentejas en un molinillo de café y tritúralas. Espera un par de minutos antes de abrir la tapa para no llenar la cocina de polvo.
Mezcla a conciencia los ingredientes secos.

Mezclar a conciencia los ingredientes secos garantiza un levado uniforme de la masa durante la cocción.
Echa las semillas de alcaravea y de cilantro en una sartén de hierro fundido y caliéntalas en seco. Cuando empiece a salir un ligero humo y las especias comiencen a chisporrotear, estarán listas. El aroma de las semillas tostadas es mucho más rico e intenso.

Las semillas de alcaravea y cilantro ligeramente tostadas despliegan su aroma con mucha más intensidad.
Maja el cilantro y la alcaravea en el mortero. No hace falta convertirlos en polvo, basta con romperlos ligeramente. Incorpora las semillas machacadas a los ingredientes secos y mezcla bien la harina con las especias.

Incorpora las especias majadas a la harina. No las reduzcas a polvo para que se noten pequeños trocitos en el pan.
Vuelca los ingredientes secos en la cubeta de la panificadora. A continuación, vierte la infusión de malta con el resto de los líquidos.

Introduce los ingredientes secos y líquidos en la cubeta siguiendo el orden recomendado por tu modelo de panificadora.
Coloca la cubeta en la panificadora y pon la levadura seca instantánea de panadería en el dispensador. Selecciona el programa para pan de centeno. El tiempo total es de 3 horas y 30 minutos, que incluye el reposo inicial, el amasado, el levado y el horneado.

Al finalizar el programa, el pan de centeno debe estar bien cocido y lucir su corteza característica.
Saca el pan de centeno y lentejas de la cubeta y déjalo sobre una rejilla. Cúbrelo con un paño limpio y déjalo reposar durante 3 o 4 horas antes de cortarlo.

Es fundamental que el pan recién hecho repose durante varias horas para que la miga termine de asentarse.
El pan casero de centeno y lentejas queda tan aromático y sabroso por sí solo que apetece probarlo aún tibio, simplemente con un trocito de mantequilla o un hilo de miel fresca. Esta hogaza es el acompañamiento ideal para sopas de carne contundentes o la base perfecta para unas tostadas matutinas con aguacate y pescado marinado o ahumado. Para conservar la textura única y la humedad de la miga, guarda el pan envuelto en un paño de lino o en una panera de madera; así se mantendrá tierno durante más tiempo sin perder su profundo sabor malteado. Si decides hornear este pan de centeno y lentejas en el horno tradicional, mezcla la levadura seca instantánea con las harinas, añade los líquidos y amasa. La masa de centeno es bastante caprichosa y pegajosa, por lo que no conviene trabajarla en exceso. Déjala reposar tapada con film transparente durante 2 horas; luego desgasifícala con cuidado y forma una hogaza redonda sobre la encimera enharinada. Pásala a un molde o cazuela de hierro fundido, deja que leve otra hora en un lugar cálido y hornéala primero a 200 °C y después a 180 °C, pulverizando agua dentro del horno para conseguir esa corteza bien crujiente.



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