¿Buscas una idea para un desayuno que sea a la vez delicioso, saludable y rápido de preparar? Te presentamos el ovsyanoblin, una especie de tortita o crepe de avena que se ha convertido en una auténtica tendencia en Europa del Este por ser una alternativa creativa y nutritiva al clásico porridge. Esta versión salada con champiñones y espinacas es increíblemente sabrosa y saciante, ideal para empezar el día con energía. ¡Olvida los desayunos aburridos y anímate a probar esta receta que te conquistará desde el primer bocado!
Ingredientes para la tortita de avena con champiñones y espinacas
- 50 g de espinacas
- 50 g de champiñones
- 1 huevo
- 50 ml de kéfir (o yogur líquido natural)
- 30 g de copos de avena
- unas hebras de cebolleta (parte verde)
- 10 g de queso curado
- sal, aceite vegetal
Cómo preparar la tortita de avena con champiñones y espinacas
Lava bien las hojas de espinaca fresca con agua fría y sécalas con papel de cocina o en un centrifugador de ensaladas. Pica las espinacas y ponlas en un bol. No es necesario cocerlas previamente; las hojas frescas se ablandarán y reducirán su volumen al añadir la sal a la masa. Si usas espinacas congeladas, sácalas del congelador con antelación y déjalas descongelar a temperatura ambiente.
Limpia los champiñones frescos con un paño húmedo. Corta los tallos en rodajas finas y los sombreros en cubos pequeños. Añade los champiñones picados a las espinacas.
Añade sal al gusto y mezcla con las espinacas y los champiñones.
Incorpora los copos de avena de cocción rápida. Si lo deseas, puedes triturar los copos en una licuadora o un molinillo de café.
Vierte el kéfir (una bebida de leche fermentada similar al yogur líquido) o yogur natural sin azúcar. Para la masa puedes usar cualquier producto lácteo fermentado; la smetana (una crema agria típica de Europa del Este) baja en grasa o la prostokvasha (leche agria) también son adecuadas.
Casca un huevo en la masa. Mezcla los ingredientes; en este punto, las espinacas ya se habrán ablandado.
Pica finamente la cebolleta y añádela al resto de los ingredientes. Utiliza solo los tallos verdes para la masa, ya que son más tiernos. Puedes guardar las partes blancas para una sopa o añadirlas a unas albóndigas.
Ralla un trozo pequeño de queso curado con un rallador fino. Añade el queso rallado a la masa. Mezcla bien y deja reposar de 5 a 10 minutos para que los copos de avena se ablanden.

Ahora hay que darle la vuelta a la tortita de avena, y como es muy tierna y grande, no se puede hacer con una espátula normal.
Calienta una sartén grande de fondo grueso y úntala con aceite vegetal para freír. Vierte la masa en la sartén caliente y extiéndela formando una capa uniforme.
Tapa la sartén. Cocina a fuego bajo durante 5 minutos.
Ahora es el momento de darle la vuelta a la tortita. Como es muy tierna y grande, no podrás hacerlo con una espátula normal. Utiliza la misma técnica que para voltear una tortilla española: coloca un plato del tamaño adecuado sobre la tortita, dale la vuelta a la sartén para que caiga sobre el plato. Luego, desliza la tortita de nuevo en la sartén, con el lado cocido hacia arriba. Cocina a fuego bajo por otros 5 minutos.
Sirve la tortita de avena con champiñones y espinacas caliente.
¡Y ya está lista tu tortita de avena con champiñones y espinacas! Sírvela caliente, recién hecha, para disfrutar de toda su ternura y sabor. Puedes acompañarla con un poco de yogur griego o smetana (crema agria) para un toque extra de cremosidad. Este plato es muy versátil: siéntete libre de experimentar añadiendo otras verduras o tu queso favorito. Esperamos que disfrutes de este desayuno saludable y reconfortante que te llenará de energía para todo el día. ¡Buen provecho!












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