Estos muffins de almendra con coco y chocolate blanco son una auténtica delicia, un tesoro para los amantes de los dulces con estilo. La combinación de la harina de frutos secos y el coco rallado nos traslada a las clásicas pastelerías europeas, donde la textura y el aroma lo son todo. Conseguirás una corteza crujiente que esconde una miga húmeda y esponjosa, salpicada con gotas de chocolate blanco que aportan pequeños estallidos de dulzor. La receta está pensada para 6 muffins de tamaño medio, así que, si usas un molde más grande, no dudes en ajustar las cantidades. Además, esta masa aguanta estupendamente en un recipiente hermético, convirtiéndose en el bocado ideal para acompañar tu café matutino.

Este espectacular muffin combina la delicadeza de la harina de almendra y el dulzor del chocolate blanco bajo una corona nevada de coco.
Ingredientes:
- 100 ml de yogur natural sin azúcar
- 1 huevo
- 85 g de azúcar
- 50 g de harina de almendra
- 70 g de harina de trigo
- 20 g de coco rallado
- 35 g de mantequilla (+ extra para engrasar el molde)
- 1 cucharadita de levadura química
- 40 g de chocolate blanco
- Extracto de vainilla, una pizca de sal, harina de maíz
Para decorar:
- 10 g de miel líquida o sirope de arce
- Coco rallado
Cómo preparar muffins de almendra
Engrasa los huecos del molde para muffins con mantequilla ablandada. Sé generoso y asegúrate de cubrir cada rincón para que nada se pegue.

Unta meticulosamente cada hueco del molde para asegurar que la masa no se pegue y mantenga una forma perfecta.
Espolvorea en cada hueco harina de maíz, calculando media cucharadita por porción.

Usar harina de maíz para encamisar el molde aportará una textura estupenda a los bordes de los muffins.
Gira y sacude el molde para que la harina se adhiera bien a la mantequilla. Sacude y retira el exceso para dejar una capa fina.
En un bol amplio, vierte el yogur natural sin azúcar, añade una pizca de sal fina y casca un huevo grande (si son pequeños, usa dos).
Incorpora el azúcar y una cucharadita de extracto de vainilla. Mezcla todo enérgicamente con unas varillas.
Funde la mantequilla en un cazo y deja que se temple. Vierte esta mantequilla derretida sobre los ingredientes líquidos y vuelve a integrar todo muy bien.
Añade al bol la harina de almendra, la harina de trigo previamente mezclada con la levadura química y el coco rallado. Remueve hasta obtener una masa bastante espesa; si notas que queda un poco líquida, puedes añadir una pizca más de harina de trigo.
Incorpora el chocolate blanco. Te aconsejo usar gotas o perlas de chocolate para no tener que trocear una tableta. En este punto, precalienta el horno a 180 grados Celsius.
Reparte la masa en los huecos del molde. Calcula unas 2 cucharadas soperas por muffin, llenando cada espacio hasta alcanzar unos 2/3 de su capacidad.
Introduce el molde en el horno precalentado durante unos 20 minutos. El tiempo exacto dependerá del tamaño del molde y de tu horno, así que vigílalo.

Comprueba si están listos pinchando el centro con una brocheta de madera: debe salir completamente limpia.
Nada más sacarlos del horno, pincela los muffins calientes con miel líquida y espolvorea coco rallado por encima; se pegará de maravilla. Si lo prefieres, puedes sustituir la miel por sirope de arce o un almíbar ligero.

El toque final de miel y coco rallado convierte estos muffins en un bocado de auténtica celebración.
Sirve estos muffins de almendra con coco y chocolate blanco con tu té favorito o un buen café recién hecho, y disfruta de cada bocado. Si te apetece transformar este sencillo dulce en un postre digno de restaurante, pruébalo acompañado de una bola de helado de vainilla o unas frambuesas frescas; su toque ácido equilibrará a la perfección el dulzor del chocolate. Para conservarlos en casa, te recomiendo guardarlos en un recipiente de cristal hermético: así no perderán su irresistible aroma a coco y la corteza no se reblandecerá.
Por cierto, si buscas una presentación más festiva, corónalos con un generoso copete de nata montada. Solo tienes que batir nata muy fría con un poco de azúcar glas y unas gotas de extracto de vainilla, y decorarlos una vez que estén completamente fríos. Anímate a jugar con la base: un poco de ralladura de limón o lima le dará a la masa una nota cítrica espectacular que se lleva de maravilla con el coco.







0 comentarios