El lecho es una de las conservas de verduras más queridas y populares en toda Europa del Este, con raíces en la vibrante cocina húngara. Aunque la receta clásica se centra en los pimientos y los tomates, cada región le ha dado su toque personal. Hoy te invitamos a un viaje culinario a las vastas tierras de Siberia para descubrir una versión más robusta y sustanciosa de este plato. El lecho a la siberiana, enriquecido con zanahorias y cebollas, es una conserva perfecta para los meses fríos, llena de color y un sabor agridulce que te conquistará.
Ingredientes para el lecho a la siberiana
- 1,7 kg de tomates
- 0,5 kg de cebolla
- 0,5 kg de pimiento morrón
- 0,5 kg de zanahorias
- 100 g de azúcar
- 100 ml de aceite vegetal
- 25 g de sal (1 cucharada sopera rasa)
- 1 cucharadita de esencia de vinagre (uksusnaya essentsiya) (un concentrado de vinagre al 70-80%, se puede sustituir por 2-3 cucharadas de vinagre de vino blanco al 9%)
Modo de preparación del lecho a la siberiana
Primero, es necesario preparar las verduras: lávalas bien, pela la cebolla y la zanahoria, y a los pimientos quítales el rabito y las semillas. Pica los tomates o pásalos por una picadora de carne.
Corta la zanahoria en juliana. La cebolla, en medias lunas. El pimiento también en medias lunas, pero un poco más anchas que la cebolla.
Pon la olla con los tomates al fuego.
Cuando empiece a hervir, añade la zanahoria, la cebolla y el pimiento.
El tiempo de cocción del lecho a la siberiana es de 30 minutos a fuego medio. Unos 5 minutos antes de que esté listo, añade la sal, el azúcar, vierte con cuidado el aceite vegetal y, al final del todo, el vinagre.
¡El lecho a la siberiana está listo! Solo queda repartirlo caliente en botes previamente esterilizados.
¡Que aproveche!
Foto: Lena Tsynkevich
¡Y ya está! Ahora tienes una deliciosa conserva de lecho a la siberiana lista para disfrutar durante todo el año. Sírvelo como guarnición para carnes o patatas, como un aperitivo vibrante sobre una rebanada de pan tostado, o incluso como base para otros guisos. Guardado correctamente en un lugar fresco y oscuro, este tesoro en frasco te recordará los sabores del verano en pleno invierno. Esperamos que disfrutes de esta receta tradicional que lleva el calor y el alma de la cocina casera siberiana a tu mesa.









0 comentarios