Las *kotlety* son un pilar de la cocina casera en Europa del Este, un plato reconfortante que evoca recuerdos de comidas familiares. Sin embargo, hoy te traemos una versión moderna y mucho más saludable de esta receta clásica. Al incorporar salvado de avena y pimiento dulce, no solo enriquecemos su sabor y textura, sino que también las convertimos en una opción nutritiva y ligera, perfecta para una comida equilibrada sin sacrificar el gusto. ¡Prepárate para descubrir una nueva forma de disfrutar de este plato tradicional!
Ingredientes para las kotlety de carne con salvado y pimiento dulce
- 600 g de cerdo magro
- 50 g de puerro o cebolla
- 120 g de pimiento morrón
- 50 ml de leche
- 40 g de salvado de avena
- 10 g de aceite de oliva
- sal marina, pimienta
Modo de preparación de las kotlety de carne con salvado y pimiento dulce
Elegimos la carne para las kotlety (una especie de albóndigas o hamburguesas rusas): debe ser magra, preferiblemente de la parte de la cadera o de la paletilla. Es necesario dejar un poco de grasa para que las kotlety no queden demasiado secas. Para una receta dietética, son suficientes 20-30 g de grasa para toda la cantidad; para una receta normal, se pueden dejar unos 80 g.
Retiramos los nervios y tendones, y cortamos la carne y el tocino en cubos pequeños.
Limpiamos el pimiento morrón dulce de cualquier color, quitándole las semillas y los tabiques, y lo cortamos en tiras. Añadimos al pimiento el puerro o, como en esta receta, la parte blanca de los tallos de la cebolleta.
Colocamos la carne y las verduras en un procesador de alimentos y picamos hasta obtener una mezcla homogénea. Luego, vertemos la leche, añadimos el salvado de avena y sal marina al gusto. Por cierto, para enriquecer tu plato con diversos micronutrientes, puedes añadir al salvado de avena salvado de trigo, centeno y trigo sarraceno en proporciones iguales.
Mezclamos muy bien la carne picada para las kotlety, ¡lo necesita tanto como la masa! Cubrimos la mezcla terminada con film transparente y la guardamos en el estante inferior del frigorífico durante 20 minutos.
Precalentamos el horno a 180 grados Celsius.
Engrasamos una bandeja de horno con una fina capa de aceite de oliva refinado.
Sacamos el bol con la carne picada del frigorífico y ponemos al lado un bol con agua fría. Nos humedecemos las palmas de las manos en agua fría y formamos pequeñas kotlety planas de forma ovalada.
Colocamos las kotlety en la bandeja de horno, dejando una pequeña distancia entre ellas.
Ponemos la bandeja con las kotlety en el estante superior del horno. En un horno de gas, cocinamos durante 8 minutos por un lado, luego sacamos la bandeja, les damos la vuelta y continuamos cocinando durante otros 8 minutos. Reducimos la temperatura a 100 grados y cocinamos a fuego lento durante 10 minutos.
Servimos las kotlety con salvado calientes, espolvoreadas con hierbas frescas. Para acompañar este plato, prepara una ensalada de verduras frescas sin aceite; así obtendrás un almuerzo saludable y bajo en calorías.
¡Y listo! Ya tienes unas deliciosas y saludables *kotlety* para disfrutar. Sírvelas calientes, recién salidas del horno, acompañadas de una ensalada fresca o tus verduras al vapor favoritas para una comida completa y nutritiva. Esta receta es una prueba de que la comida saludable puede ser increíblemente sabrosa y reconfortante. Esperamos que te animes a incorporar esta versión ligera de un clásico eslavo en tu recetario habitual. ¡Buen provecho!









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