Si buscas una alternativa saludable y deliciosa a los embutidos comerciales, ¡has llegado al lugar indicado! Preparar tu propio jamón de pechuga de pollo en casa es más fácil de lo que imaginas. Esta receta con gelatina no solo te permite controlar los ingredientes, evitando conservantes y aditivos, sino que también resulta en un fiambre jugoso, tierno y lleno de sabor. Es perfecto para el desayuno, la merienda o para añadir un toque de proteína a tus ensaladas. ¡Vamos a descubrir cómo transformar una simple pechuga de pollo en un manjar casero!
Ingredientes para el jamón de pechuga de pollo con gelatina
- 600 g de filete de pechuga de pollo
- 20 g de gelatina en polvo
- 15 g de salsa de soja
- 4 g de sal marina
- 1/2 cucharadita de tomillo seco
- pimienta negra molida al gusto
Modo de preparación del jamón de pechuga de pollo con gelatina
Retiramos la piel de la pechuga de pollo y separamos los filetes del hueso. Colocamos el filete preparado en un bol de vidrio, acero inoxidable o esmaltado (también sirve un recipiente de plástico), espolvoreamos con sal marina o común y lo dejamos en la nevera durante 12 horas. Pasadas las 12 horas, cortamos la carne salada en cubos pequeños.
A continuación, sazonamos el filete. Puedes usar las especias que más te gusten, así cada vez podrás hacer un jamón con un sabor diferente. En esta receta, usamos tomillo seco, espolvoreando la carne con la hierba molida (casi hasta hacerla polvo).
Vertemos la salsa de soja. Yo la preparo con la llamada salsa de soja «negra». Es una salsa concentrada, con un sabor intenso y muy oscura, por lo que 1-2 cucharaditas son suficientes.
Luego, espolvoreamos el pollo con la gelatina en polvo. No es necesario remojar la gelatina previamente, ya que se humedecerá y disolverá durante el proceso de cocción.
Tomamos un cuchillo ancho o una macheta de cocina. Picamos la mezcla sobre una tabla durante un par de minutos, mezclando los ingredientes al mismo tiempo.
Colocamos la mezcla preparada sobre film transparente y envolvemos el rollo en varias capas, sin escatimar en el film. Cuanto mejor esté envuelto el jamón, más seguro será. Retorcemos los extremos y los atamos firmemente con un hilo resistente. Dejamos el jamón envuelto a temperatura ambiente durante 30 minutos.
Colocamos el jamón en una olla. Vertemos agua fría hasta que el rollo esté completamente cubierto. Llevamos a ebullición. Cocinamos durante 12 minutos a fuego medio después de que empiece a hervir. Retiramos la olla del fuego, la tapamos bien y la envolvemos con una toalla. La dejamos así durante 1 hora. Después, sacamos el jamón del agua y lo metemos inmediatamente en la nevera. Para acelerar el proceso de enfriamiento, se puede colocar en un bol con hielo. Dejamos el jamón en la nevera durante 12 horas. Se podría comer pasadas un par de horas, pero probablemente no se podría cortar en lonchas finas y bonitas.

Después de 12 horas, retiramos el envoltorio de film transparente y cortamos el jamón en lonchas finas.
Después de 12 horas, retiramos el envoltorio de film transparente y cortamos el jamón en lonchas finas. ¡Un delicioso sándwich dietético con un mínimo de grasa para el desayuno! Sin conservantes, solo proteínas y el colágeno de la gelatina, un producto muy beneficioso para nuestra piel, especialmente la de las mujeres.
¡Y ahí lo tienes! Un delicioso jamón de pollo casero, listo para disfrutar. Como has visto, el proceso es muy sencillo y el resultado es increíblemente gratificante. Este jamón no solo es una opción más saludable, sino que también puedes personalizarlo con tus especias favoritas. Sírvelo en finas lonchas para tus sándwiches, como aperitivo en una tabla de embutidos caseros o añádelo a tus ensaladas. ¡Esperamos que disfrutes de esta receta y te animes a experimentar en tu propia cocina! ¡Buen provecho!








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