¿Buscas una forma nueva y saludable de disfrutar del pollo? ¡Has llegado al lugar indicado! Estas hamburguesas de filete de pollo con espinacas y salvado de avena son la respuesta. Olvídate de las típicas hamburguesas secas; esta receta transforma un simple filete de pollo en un plato jugoso, lleno de sabor y nutrientes. La adición de espinacas no solo aporta un color vibrante, sino también vitaminas, mientras que el salvado de avena las hace más tiernas y ricas en fibra. Es una comida perfecta para toda la familia, fácil de preparar y deliciosa.
Ingredientes para las hamburguesas de filete de pollo con espinacas y salvado de avena
- 350 g de filete de pechuga de pollo
- 70 g de espinacas frescas
- 50 g de cebolleta
- 1 huevo
- 45 g de salvado de avena
- 20 g de grasa de pollo derretida (o aceite vegetal)
- Sal
Modo de preparación de las hamburguesas de filete de pollo con espinacas y salvado de avena
Calienta la mitad de la grasa o aceite en una sartén de fondo grueso. Pica finamente la cebolleta, añádela a la sartén caliente y sofríela durante 2 minutos.
Separa las hojas de espinacas tiernas de los tallos, lávalas bien, primero en un bol con agua y luego bajo el grifo. Córtalas en tiras finas, añádelas a la cebolleta y cocínalas a fuego medio durante unos 4 minutos.
Cuando las espinacas estén tiernas y de un color verde brillante, retíralas del fuego, ponlas en un plato y deja que se enfríen.
Retira el filete de las pechugas de pollo y pícalo en una picadora de carne con el disco de agujeros grandes. Si no tienes tiempo o ganas de usar la picadora, puedes usar un cuchillo bien afilado y cortar el filete en trozos de unos 0.5 centímetros sobre una tabla de cortar.
Mezcla la carne picada con las espinacas sofritas y enfriadas.
Casca un huevo crudo en el bol.
Añade aproximadamente 3/4 de cucharadita de sal gruesa y el salvado de avena. Mezcla ligeramente la masa y déjala reposar unos minutos para que el salvado se hidrate.
Coloca el contenido del bol en una tabla de cortar y pícalo todo junto con un cuchillo durante unos 5 minutos para que todos los ingredientes se integren y la masa quede homogénea. Divide la masa resultante en 4 partes; puedes hacer dos hamburguesas muy grandes o varias bolitas de carne más pequeñas, como más te guste.
Coge de nuevo la sartén, caliéntala y derrite el resto de la grasa. Coloca las hamburguesas de manera que no se amontonen ni se peguen entre sí. Fríelas durante 3-4 minutos por cada lado hasta que estén doradas. Luego, baja el fuego al mínimo, tapa la sartén y cocínalas durante otros 6-7 minutos.
¡Y listo! Ya tienes unas hamburguesas de pollo caseras que son tan saludables como deliciosas. Sírvelas calientes acompañadas de tu guarnición favorita: un puré de patatas cremoso, una ensalada fresca de temporada o un poco de arroz. Son una opción fantástica para una cena entre semana o un almuerzo nutritivo. Si te sobran, se conservan muy bien en el frigorífico durante un par de días. ¡Anímate a probar esta receta y sorprende a todos con un plato sencillo pero lleno de sabor y color!










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