Estas hamburguesas de avena con cebolla y huevo son un clásico de la cocina casera que te salva la vida cuando necesitas preparar algo saciante con muy pocos ingredientes. El secreto de su éxito está en la increíble capacidad de los copos de avena para absorber los aromas de las especias y el caldo, consiguiendo una textura que es facilísimo confundir con carne picada de pollo. Bajo su corteza dorada se esconde un interior suave que se deshace en la boca, donde el dulzor de la cebolla pochada se funde a la perfección con las notas aromáticas del curry. Este plato demuestra que, incluso sin un gramo de carne, puedes montar una comida completísima que llenará tu casa de un olor reconfortante y reunirá a toda la familia alrededor de la mesa.

Unas hamburguesas de avena doradas y apetecibles son una excelente alternativa a los platos de carne. Sírvelas calientes con verduras frescas.
Ingredientes
- 120 g de copos de avena
- 200 ml de agua
- 200 g de cebolla
- 1 huevo
- 35 g de perejil fresco
- 1 cucharadita de condimento deshidratado para sopas o caldos
- Tus especias favoritas, sal, pimienta y aceite (de oliva o girasol)
Cómo preparar hamburguesas de avena con cebolla y huevo
Vierte agua hirviendo sobre los copos de avena de cocción rápida, remueve y deja reposar durante 10 minutos. En este paso, puedes sustituir el agua por caldo de pollo o de carne.

Vierte agua hirviendo o caldo sobre los copos de avena y déjalos reposar unos 10 minutos para que cojan la textura ideal.
Mientras la avena se hidrata, prepara la cebolla; cuanta más pongas, más ricas quedarán. Pica la cebolla finamente. Calienta 2 cucharadas de aceite de girasol (o un aceite suave) en una sartén, añade la cebolla, espolvorea con sal y sofríe a fuego lento durante unos 7 minutos, hasta que quede casi transparente.

Sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Cuanta más cebolla pongas, más jugosas y aromáticas quedarán.
Añade perejil fresco finamente picado a la cebolla pochada, mezcla y cocina un par de minutos más.

El perejil fresco le va a aportar un aroma delicioso a estas hamburguesas y potenciará un montón su sabor.
Incorpora el sofrito de cebolla a los copos de avena hidratados, mezcla bien y deja enfriar un poco; si echas el huevo sobre la cebolla muy caliente, la clara podría cuajarse.

Remueve bien la avena con la cebolla y deja que la masa se temple un poco para que el huevo no cuaje al añadirlo.
Casca el huevo en la mezcla, salpimienta a tu gusto y añade tus especias favoritas. Yo le he puesto una mezcla de curry para pollo, le da un aroma espectacular.

Añade el huevo y unas buenas especias. El curry es el complemento perfecto para el sabor de estas hamburguesas de avena.
Mezcla bien la masa. Verás que queda espesa y huele de maravilla, recordando un poco a la carne picada de pollo, pero con un tono más grisáceo.

Al mezclar todo bien, obtienes una masa espesa que huele casi como la carne de pollo. ¡Lista para freír!
Calienta una sartén con un poco de aceite. Úntate las manos con aceite, da forma ovalada a las hamburguesas y ponlas en la sartén caliente. Fríelas a fuego medio-bajo hasta que estén doradas. Si prefieres no mancharte las manos, usa una cuchara para echar porciones de masa en la sartén como si fueran tortitas.

Pon las hamburguesas, ya con su forma ovalada, en la sartén caliente. Fríelas hasta conseguir una costra bien dorada.
Mientras se fríen las hamburguesas, prepara el caldo: disuelve media pastilla de caldo de pollo o una cucharadita de tu condimento para sopas en medio vaso de agua hirviendo.

Para que queden extra jugosas, prepara un poquito de caldo con tus especias o con condimento para sopas.
Dales la vuelta y fríelas por el otro lado durante unos 4 minutos más, hasta que adquieran un bonito color dorado.

Dales la vuelta con cuidado y fríelas por el otro lado durante unos minutos hasta que cojan un color irresistible.
Vierte el caldo en la sartén con las hamburguesas, deja que reduzca unos minutos, tapa, apaga el fuego y deja reposar 10 minutos. Durante este tiempo, absorberán todo el sabor del caldo especiado, gracias a esa maravillosa propiedad de la avena.

Vierte el caldo y deja que se empapen. Gracias a las propiedades de la avena, absorberán todo el líquido y quedarán supertiernas.
Sirve estas hamburguesas de avena con cebolla y huevo bien calientes, acompañadas de verduras frescas o una buena ensalada. ¡Que aproveche!

Estas hamburguesas de avena combinan de lujo con una guarnición ligera a base de verduras frescas o una buena ensalada colorida.
Para que estas hamburguesas de avena con cebolla y huevo sean aún más apetecibles, acompáñalas con un poco de smetana (nata agria o crème fraîche), mezclada con eneldo fresco picado y un toque de ajo. Como guarnición, les van de maravilla unas verduras frescas de temporada o una ensalada ligera de col que contraste con la textura suave de la masa. Si te apetece darle un toque más sofisticado, prueba a añadir a la masa un poco de queso curado rallado o unos champiñones muy picaditos; le aportarán unos matices de sabor increíbles.
Si te sobran, guárdalas en la nevera y al día siguiente caliéntalas en la sartén tapada con un chorrito de agua para que no pierdan jugosidad. Por cierto, también están buenísimas frías, así que son una opción fantástica para un picoteo rápido a cualquier hora. No tengas miedo de jugar con las especias: una pizca de pimentón de La Vera o de albahaca seca te permitirá disfrutar de una experiencia gastronómica distinta cada vez.
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