Estas galletas de tres ingredientes, unas deliciosas cocadas sin harina, son un dulce sencillo y riquísimo que puedes preparar en apenas media hora. No necesitas habilidades de repostería especiales: con una batidora y un horno es más que suficiente. Hoy en día muchos siguen una dieta sin gluten, y esta receta será tu salvación, ya que el coco rallado sustituye perfectamente a la harina, aportando una textura inconfundible. Además, no llevan mantequilla: los aceites naturales del propio coco consiguen un sabor intenso. ¡Sorprende a los tuyos con estas aromáticas galletas caseras, perfectas para acompañar una tarde de té en familia!

Las cocadas ya horneadas quedan increíblemente aromáticas y tiernas. Es la receta perfecta para cuando necesitas preparar algo dulce y rápido.
Ingredientes
- 2 huevos
- 120 g de azúcar blanco
- 120 g de coco rallado
Cómo preparar cocadas sin harina
Casca dos huevos en el vaso alto de la batidora y añade el azúcar blanco. Bate durante unos 5 minutos, hasta que el azúcar se disuelva por completo. La mezcla aumentará su volumen entre 2 y 3 veces, pero no te obsesiones con darle demasiada esponjosidad: la masa batida acabará bajando más adelante de todos modos.

Bate los huevos con el azúcar hasta que los gránulos se disuelvan por completo. La mezcla debe multiplicar su volumen.
Vierte los huevos batidos con azúcar en un bol o en una olla.
Incorpora el coco rallado y mezcla bien. Para esta receta sirve tanto el coco rallado seco comercial como el coco fresco rallado. Si usas fresco, tendrás que partir el coco, quitarle la fina piel marrón y rallar la pulpa con un rallador grueso. Para usarlo después, debes secar este coco crudo en el horno precalentado a 80 grados Celsius.

Añade el coco rallado a la mezcla de huevos. Puedes utilizar tanto coco seco comercial como fresco rallado.
Pasa la masa a una olla o a un cazo con revestimiento antiadherente y fondo grueso. Calienta a fuego muy lento sin dejar de remover con una espátula, hasta que la masa reduzca y se despegue formando una bola. El fuego debe estar al mínimo para que los huevos no cuajen rápido. Si dejas la masa desatendida en este paso, se convertirá en una tortilla dulce; tal vez esté rica, ¡pero no serán galletas!

Calienta la masa a fuego mínimo, removiendo constantemente con una espátula, hasta que empiece a formar una bola compacta.
Coloca una hoja de papel de horno con revestimiento de silicona o un tapete de silicona sobre la bandeja. Con las manos húmedas, coge porciones de masa y forma bolitas del tamaño de una nuez. Yo suelo pesar las porciones para que queden todas iguales. Coloca las galletas en la bandeja, dejando un poco de espacio entre ellas.
Precalienta el horno a 160 grados Celsius. Pon la bandeja con las galletas en la altura media del horno ya caliente. Hornea durante unos 20 minutos hasta que adquieran un color dorado claro. No hornees las cocadas en exceso, ya que llevan mucho azúcar y este tiende a quemarse hasta ennegrecer. Es mejor girar la bandeja si tu horno no calienta de forma uniforme y, de paso, comprobar que no se estén quemando.

Hornea las cocadas hasta que estén doradas. Es importante no pasarse de tiempo para que el azúcar no se queme.
Saca la bandeja del horno y retira inmediatamente las cocadas del papel. Las galletas de tres ingredientes ya están listas; están riquísimas tanto calientes como frías. Puedes guardarlas en una lata o en un tarro de cristal.

Las galletas listas se despegan fácilmente del papel vegetal. Están igual de ricas calientes que frías.
Lo ideal es servir estas galletas de tres ingredientes, o cocadas sin harina, cuando se hayan enfriado un poco, justo cuando la corteza está agradablemente crujiente y el centro sigue tierno y jugoso. Para conservar su textura, guarda las cocadas en un bote hermético de lata o de cristal; así no absorberán humedad y se mantendrán frescas varios días. Este dulce es el acompañamiento perfecto para un café aromático, una infusión o un buen vaso de leche fría. Si quieres darle un toque diferente, prueba a meter una almendra entera o una avellana en el centro de cada bolita antes de hornearla: convertirás una galleta sencilla en un postre gourmet. También puedes bañar la base de las cocadas, una vez hechas y frías, en chocolate negro fundido para conseguir un sabor mucho más profundo. Recuerda el secreto principal: no las seques demasiado en el horno, sácalas en cuanto veas que cogen un ligero tono dorado.


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