Si eres amante de los postres cítricos, ¡has llegado al lugar indicado! Estas galletas de limón con crema de limón son la combinación perfecta de una masa quebradiza y un relleno cremoso y refrescante. Su intenso sabor a limón y su delicada textura las convierten en el acompañamiento ideal para una taza de té o café. Son sorprendentemente fáciles de hacer y el resultado es tan elegante como delicioso. ¡Prepárate para hornear unas galletas que se convertirán en las favoritas de tu familia!
Ingredientes para la masa de las galletas de limón
- 70 g de mantequilla
- 35 g de azúcar blanco fino
- La ralladura de 1 limón
- 1 huevo
- 150 g de harina de trigo
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
- Vainilla en polvo al gusto
Ingredientes para la crema de limón
- 50 g de mantequilla (82% de materia grasa)
- 50 g de leche condensada azucarada
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharadita de ralladura de limón
Modo de preparación de las galletas de limón con crema de limón
Sacamos la mantequilla del frigorífico con antelación o la ablandamos hasta que tenga la consistencia de una crema agria espesa de la forma que nos resulte más cómoda. Batimos la mantequilla ablandada con unas varillas durante 2-3 minutos. Para la masa se puede usar mantequilla con un 60-72% de materia grasa, pero para la crema es mejor usar una mantequilla más grasa, así quedará más sabrosa.
A la mantequilla batida le añadimos azúcar blanco fino o azúcar glas. La cantidad de azúcar se puede aumentar un poco si te gustan los dulces.
Batimos la mantequilla con el azúcar, añadimos un huevo y volvemos a mezclar todo bien. Los ingredientes no deben estar fríos, así que saca los huevos del frigorífico con antelación.
Escaldamos el limón con agua hirviendo y lo lavamos a conciencia. Con un rallador fino, rallamos la capa amarilla de la piel, intentando no tocar la parte blanca. Añadimos la ralladura a la masa.
Mezclamos la harina de trigo con el polvo de hornear y la vainilla en polvo. Añadimos los ingredientes secos a la mantequilla batida.
Amasamos la masa rápidamente. Puedes preparar la masa para las galletas de limón a mano o mezclar los ingredientes en un procesador de alimentos.
Envolvemos la masa en film transparente y la metemos en el frigorífico durante media hora.
Colocamos la masa reposada sobre una tabla de cortar. Estiramos la masa hasta obtener un grosor de 4 milímetros. Para que la masa no se pegue al rodillo ni a la tabla, puedes untarlos con un poco de aceite vegetal.
Con un cortador rectangular o triangular, cortamos las galletas. Necesitamos un número par de piezas.
Colocamos las galletas cortadas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Horneamos las galletas durante 12 minutos a 180 grados Celsius hasta que adquieran un color dorado claro. Las dejamos enfriar en la misma bandeja hasta que alcancen la temperatura ambiente.
Preparamos la crema. Batimos la mantequilla ablandada con una batidora hasta que esté esponjosa. Poco a poco, añadimos la leche condensada azucarada. A la crema ya lista, le incorporamos el zumo de limón, añadimos la ralladura y volvemos a mezclar todo bien con la batidora. ¡El zumo de limón no debe estar frío! Si lo deseas, puedes añadir unas gotas de extracto de limón.
Untamos unos 20 g de crema de limón sobre la mitad de una galleta ya fría, la cubrimos con la otra mitad y presionamos ligeramente.
Guardamos las galletas terminadas en el frigorífico durante varias horas. Las servimos con té o café. ¡Buen provecho!
¡Y ahí las tienes! Unas galletas de limón con crema de limón absolutamente espectaculares. Guárdalas en un recipiente hermético en el frigorífico para que la crema se mantenga firme y los sabores se asienten. Son perfectas para cualquier ocasión, desde una merienda especial hasta un regalo hecho con cariño. No dudes en experimentar añadiendo un poco de chocolate blanco derretido por encima para un toque extra de dulzura. ¡Esperamos que disfrutes cada bocado de esta delicia cítrica! ¡Buen provecho!















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