Hay platos que son un abrazo en un día frío, y estos frijoles guisados con salchichas ahumadas son, sin duda, uno de ellos. Esta receta combina la suavidad de los frijoles con la intensidad de una salsa de tomate casera y el irresistible sabor ahumado de las salchichas. Es un plato principal completo, nutritivo y muy reconfortante, perfecto para una comida familiar o para recargar energías. Sencillo de preparar pero con un resultado espectacular que te hará sentir como en casa. ¡Anímate a descubrir este guiso lleno de tradición y sabor!
Ingredientes para los frijoles guisados con salchichas ahumadas en salsa de tomate
- 2 vasos de frijoles secos
- 1-2 cebollas
- 1-2 zanahorias
- 2 cdas. de aceite de girasol
- 2-3 cdas. de concentrado de tomate
- 1 cda. de harina de trigo
- 0,5 l de agua para la salsa + 1 l para remojar y cocer los frijoles
- 1 cdta. de sal (rasa)
- 1/4 cdta. de pimienta negra molida
- Salchichas ahumadas, 1 por ración
- 2-3 dientes de ajo
- 1 manojo de perejil
Modo de preparación de los frijoles guisados con salchichas ahumadas en salsa de tomate
Para su conservación a largo plazo, los frijoles se secan bien, quedando prácticamente sin humedad. Para que las legumbres secas se rehidraten, se necesita mucho tiempo. Por lo tanto, para que los frijoles se cocinen rápidamente y queden tiernos y sabrosos, es necesario remojarlos previamente durante al menos 3-4 horas, aunque lo ideal es de 8 a 12 horas, o mejor aún, toda la noche.
Ponemos a cocer los frijoles ya hidratados, añadiendo un poco más de agua si es necesario. Cocinamos a fuego lento durante aproximadamente media hora, hasta que los frijoles comiencen a ablandarse pero sin llegar a estar completamente cocidos. ¡No olvidemos añadir sal!
Mientras tanto, preparamos la salsa de tomate y verduras. Pelamos y enjuagamos la cebolla y la zanahoria. Picamos finamente la cebolla y la sofreímos ligeramente en aceite vegetal, removiendo, durante 2-3 minutos hasta que esté transparente. Utiliza una sartén honda para que después quepan los frijoles con la salsa.
Cuando la cebolla esté blanda, añadimos la zanahoria rallada gruesa. Continuamos sofriendo a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, durante otros 3-4 minutos.
A continuación, disolvemos el concentrado de tomate en 2,5 vasos de agua y lo vertemos en la sartén con las verduras sofritas. Removemos y llevamos a ebullición.
En una taza, ponemos la harina, añadimos un poco de agua y mezclamos bien para que no queden grumos. Vertemos esta mezcla en la salsa y removemos. La harina es necesaria para espesar la salsa.
Es el momento de añadir los frijoles cocidos a la salsa. Ya están casi listos, así que los dejamos hervir a fuego lento con la salsa durante otros 5-7 minutos, con la tapa puesta.
Luego, añadimos las especias: granos de pimienta y hoja de laurel. Sazonamos con sal al gusto.
A continuación, añadimos las salchichas y el perejil finamente picado. Si tienes eneldo seco o albahaca, no dudes en usarlos para darle más aroma al plato. Las salchichas se pueden añadir enteras o cortadas en trozos para que sea más fácil comerlas. Además de las salchichas ahumadas, como las de tipo «cazador», puedes guisar los frijoles con salchichas frescas caseras de pollo o carne tipo kupaty (un tipo de salchicha cruda de Europa del Este que requiere cocción completa). Solo recuerda que estas últimas deben cocerse o asarse previamente, ya que se venden crudas.
Cuando la salsa con todos los ingredientes haya hervido durante otros 2-3 minutos, el plato está listo.
¡Y ya está! Un plato de frijoles guisados con salchichas listo para disfrutar. Sírvelo bien caliente, acompañado de una rebanada de pan rústico para mojar en la deliciosa salsa. Este guiso es aún más sabroso al día siguiente, cuando los sabores se han asentado. Puedes conservarlo en el frigorífico en un recipiente hermético durante 2-3 días. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡No dudes en compartir tu creación y contarnos qué te ha parecido! ¡Buen provecho!









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