Los filetes rusos, o *kotlety* como se conocen en Europa del Este, son el alma de la cocina casera, un plato que evoca calidez y hogar. Cada familia tiene su propia receta secreta, pero hoy te compartimos una versión especial que garantiza un resultado espectacular. El truco está en añadir patata cruda rallada a la carne de cerdo, lo que los hace increíblemente jugosos y les da una textura tierna y única. Prepárate para descubrir tu nueva receta favorita de filetes rusos, ¡perfecta para una comida familiar inolvidable!
Ingredientes para los jugosos filetes rusos de cerdo y patata
- 800 g de carne de cerdo
- 170 g de tocino de cerdo
- 150 g de cebolla
- 150 g de patata cruda
- 5 g de curry en polvo
- 35 ml de leche
- 2-3 hojas de col china
- harina de trigo para rebozar
- aceite vegetal para freír
- sal
Modo de preparación de los filetes rusos jugosos de cerdo y patata
Preparamos la carne: la cortamos en cubos grandes, retirando con cuidado el tejido conectivo, el exceso de grasa, los cartílagos y los tendones. Para que los filetes rusos queden jugosos, necesitamos grasa: cortamos el tocino de cerdo en cubos pequeños y lo añadimos a la carne. Normalmente, se utiliza aproximadamente 1/4 parte de grasa respecto a la cantidad de carne de cerdo.
Cortamos la cebolla en trozos grandes. Mucha gente cree que la cebolla cruda, con su sabor y olor fuertes, estropea el gusto de la carne picada, por lo que la pochan previamente. En mi opinión, con cebolla cruda quedan más sabrosos.
Ponemos la carne finamente cortada, el tocino y la cebolla en un procesador de alimentos y trituramos hasta obtener una masa homogénea.
También puedes usar una picadora de carne con una boquilla de tamaño medio; en ese caso, pasa la carne por ella dos veces.
Pelamos la patata cruda, la rallamos con un rallador grueso y la añadimos a la carne picada.
En este punto, añadimos los condimentos: espolvoreamos sal común y curry en polvo. A tu gusto, puedes añadir otras especias: pimentón molido, pimienta negra, comino molido.
Uno de los trucos para que los filetes rusos queden más jugosos es añadir agua fría o leche a la carne picada. El líquido se evaporará durante la fritura, pero el jugo de la carne se mantendrá dentro.
Vertemos en el bol leche fría, o mejor aún, helada.
A continuación, mezclamos la carne picada a conciencia, pero sin pasarse, hasta que quede homogénea y suave. Cubrimos el bol con film transparente y lo metemos en la nevera durante 30 minutos.
Nos humedecemos las manos con agua fría, dividimos la carne en porciones iguales y damos forma a los filetes rusos. No hay que hacer «bolas de nieve» densas; los filetes deben quedar esponjosos y con una forma ovalada regular.
Los rebozamos en harina de trigo y los freímos en una sartén con aceite vegetal refinado para freír hasta que estén dorados por ambos lados. Les damos la vuelta con cuidado y solo una vez para que no se deshagan. Terminaremos de cocinar los filetes en el horno.
Para ello, colocamos unas hojas de col china en una bandeja de horno (puedes sustituirlas por aros de cebolla o hojas de repollo) y ponemos los filetes encima.
Los metemos en el horno precalentado a 185 grados durante 10 minutos.
¡Y ya está! Tus filetes rusos de cerdo y patata están listos para conquistar a todos en la mesa. Sírvelos calientes, acompañados de un puré de patatas cremoso, una ensalada fresca o unos encurtidos para un toque ácido. Una cucharada de crema agria o tu salsa favorita también les va de maravilla. Esperamos que disfrutes de este plato tan reconfortante y lleno de sabor. ¡No dudes en experimentar con las especias y hacerlo tuyo! ¡Buen provecho y a disfrutar de la cocina casera!










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