Ensalada de verduras con guisantes: ligera y apetitosa

Una ensalada de verduras con guisantes, preparada con pimiento dulce y col china crujiente, es una auténtica fiesta de frescura y salud en tu mesa. Los guisantes no solo alegran la vista con su vibrante color verde, sino que también son una excelente fuente de proteína vegetal y vitaminas indispensables para el organismo. Utilizar el producto congelado te permite disfrutar del sabor de los guisantes tiernos durante todo el año, y un blanqueado rápido ayuda a mantener su textura delicada y su dulzor natural. Este plato encaja a la perfección en cualquier dieta saludable, siendo ligero y nutritivo al mismo tiempo.

Preparación: 10 minutos
Cocción: 5 minutos
Cantidad: 2 Porciones
Por porción
Calorías: 216 kcal
Proteínas: 6.8 g
Grasas: 8 g
Carbohidratos: 32.6 g

Ingredientes

  • 150 g de guisantes verdes congelados
  • 150 g de col china
  • 100 g de puerro
  • 1 pimiento dulce
  • 2 tomates pequeños
  • Semillas de lino

Ingredientes para el aliño

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de vinagre de vino tinto
  • 1/2 guindilla seca
  • 1/2 cucharadita de pimienta blanca molida
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • Sal al gusto

Elaboración de la ensalada de verduras con guisantes

Pon los guisantes congelados en un cazo y añade sal al gusto.

Guisantes verdes congelados con sal en un cazo

Pon los guisantes congelados en un cazo y añade sal al gusto.

Vierte un vaso de agua hirviendo, lleva a ebullición y cuece durante 1 minuto. Escurre inmediatamente los guisantes en un colador y pásalos a un bol con agua fría o cubitos de hielo para cortar la cocción. Así conservarán su color verde brillante y quedarán tiernos y dulces.

Guisantes verdes blanqueados escurriendo en un colador

Tras hervirlos un minuto, enfría inmediatamente los guisantes para que conserven su color verde brillante y dulzor.

Corta la col china en tiras finas y ponla en una ensaladera. Para esta receta también puedes utilizar una lechuga crujiente como la iceberg o la romana.

Tiras finas de col china cortadas en un bol transparente

La col china es una base crujiente perfecta para esta ensalada ligera.

Corta los tomates, quítales el pedúnculo y las semillas. Pica la pulpa en dados pequeños. Limpia el pimiento dulce de semillas y córtalo en aros finos o tiras estrechas. Añade el pimiento y el tomate a la col china picada.

Tomates y pimiento rojo dulce cortados dentro de la ensaladera

Añade los tomates en dados y las tiras de pimiento dulce a la col china.

Incorpora a la ensaladera los guisantes blanqueados y ya fríos.

Añadiendo los guisantes verdes blanqueados al resto de verduras

Es el momento de incorporar a la ensaladera los guisantes ya fríos y tiernos.

Corta el puerro en aros finos y añádelo al resto de los ingredientes. Por cierto, en la parte superior del tallo del puerro puede haber arena entre las hojas; córtalo por la mitad y lávalo bien bajo el grifo si usas esa zona. Reserva las hojas verdes más duras para hacer un caldo, ya que no sirven para esta ensalada.

Aros de puerro cortados sobre la mezcla de verduras

El puerro aporta un aroma más delicado al plato en comparación con la cebolla tradicional.

Prepara el aliño. Vierte vinagre de vino tinto en un bol pequeño, añade sal al gusto, azúcar y una pizca de pimienta blanca molida. Remueve bien para que la sal y el azúcar se disuelvan y vierte aceite de oliva virgen extra.

Mezclando vinagre, aceite de oliva y especias para el aliño

Mezcla el vinagre de vino con sal, azúcar y aceite de oliva para lograr un equilibrio de sabores ideal.

Limpia de semillas la guindilla seca, rómpela en trocitos pequeños y añádela al aliño. Si no te gustan los sabores picantes, puedes saltarte este paso.

Añadiendo trozos de guindilla seca al bol de la vinagreta

Añade guindilla seca para darle un toque picante. Si no te gusta el picante, sáltate este paso.

Mezcla enérgicamente la vinagreta y aliña las verduras.

Vinagreta terminada con trocitos de guindilla en un bol

Remueve bien la vinagreta para que la sal y el azúcar se disuelvan por completo.

Remueve suavemente las verduras con la salsa. Tu ensalada de guisantes ya está lista para servir: un plato ligero, fresco y muy apetitoso.

Vertiendo la vinagreta terminada sobre la ensalada de verduras

Aliña las verduras con la vinagreta preparada antes del mezclado final.

Ensalada de verduras con guisantes servida en un plato blanco sobre fondo oscuro

Remueve suavemente la ensalada para que la salsa se reparta de forma uniforme por todas las verduras.

Para que tu ensalada con guisantes sea aún más saciante e interesante, prueba a echarle un puñado de pipas de calabaza tostadas o unas nueces picadas justo antes de servir. Si prefieres aromas más intensos, utiliza un buen aceite de oliva virgen extra, o añade unas gotas de zumo de limón a la vinagreta. Esta ensalada acompaña de maravilla a unos picatostes de pan integral y puede servir tanto de cena ligera por sí sola como de guarnición perfecta para tus platos principales.

Recuerda que lo ideal es aliñar la ensalada justo antes de llevarla a la mesa, para que las verduras no suelten agua y conserven toda su textura crujiente. Espolvorea por encima unas semillas de lino o sésamo para darle un toque sofisticado y un extra de nutrientes. ¡Que aproveche y disfruta cocinando!