Empanadillas fritas de alubias y pollo: listas en 30 minutos

Estas empanadillas en 30 minutos son la solución perfecta para una comida o cena rápida. Se preparan con una masa rapidísima y muy sabrosa, que esconde un relleno jugoso y sencillo. Hechas en la sartén, quedan casi mejor que las horneadas, tentándote con una corteza dorada y crujiente y un interior muy tierno. Esta receta es un auténtico tesoro para cuando estás en tu casa de campo o si tienes una cocina pequeña sin horno, ya que solo necesitas un fogón y una sartén para crear esta maravilla. La combinación de alubias blancas de bote y carne picada de pollo crea una textura sorprendente: la alubia aporta cremosidad, mientras que el pollo sofrito con verduras le da un profundo aroma a carne. Un plato que demuestra que preparar masas caseras puede ser rápido y no requiere pasarse horas de guardia frente a los fogones.

Preparación: 15 minutos
Cocción: 15 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 485 kcal
Proteínas: 23 g
Grasas: 22 g
Carbohidratos: 49 g

Ingredientes para la masa

  • 140 ml de leche
  • 40 ml de aceite
  • 210 g de harina de trigo
  • 3 g de sal
  • 4 g de azúcar

Ingredientes para el relleno

  • 250 g de pechuga de pollo o carne picada de pollo
  • 100 g de cebolla
  • 120 g de zanahoria
  • 200 g de alubias blancas de bote
  • mantequilla y aceite (de girasol o de oliva suave)
  • sal, pimienta negra

Cómo preparar empanadillas fritas de alubias y pollo

Preparamos el relleno. Echa un chorrito de aceite en una sartén y añade una cucharada de mantequilla. Cuando el aceite esté caliente, incorpora la cebolla finamente picada y la zanahoria rallada gruesa. Salpimenta las verduras y sofríelas a fuego medio hasta que estén tiernas, unos 10 minutos.

Zanahoria rallada y cebolla picada sofriéndose en una sartén

Sofríe las verduras hasta que estén tiernas para que aporten todo su sabor al relleno.

Añade a las verduras sofritas la pechuga de pollo finamente picada o carne picada de pollo.

Carne picada de pollo añadiéndose a un sofrito de verduras en la sartén

El pollo se cocina rapidísimo, manteniendo toda su jugosidad al mezclarse con las verduras.

Sofríe la carne con las verduras durante unos minutos. Añade a la sartén las alubias blancas de bote, mezcla bien, calienta un par de minutos y salpimenta al gusto.

Alubias blancas integrándose con pollo y verduras en una sartén

Las alubias de bote hacen que el relleno sea más saciante y le aportan una textura muy interesante.

Preparamos la masa. En un cazo de fondo grueso, vierte la leche y el aceite, y añade la sal y el azúcar. Caliéntalo, removiendo constantemente, casi hasta que empiece a hervir.

Leche y aceite calentándose en un cazo de fondo grueso

Lleva la mezcla casi a ebullición para poder escaldar la harina correctamente.

Retira el cazo del fuego y, mientras la leche siga muy caliente, incorpora la harina de trigo de golpe. Remueve con fuerza usando una cuchara o una espátula de madera.

Harina mezclándose rápidamente con líquidos calientes en un cazo

Remueve la masa a conciencia para deshacer los grumos y conseguir una textura homogénea.

Pasa la masa a una tabla y amásala con las manos. Ten mucho cuidado: en este punto la masa todavía está muy caliente y podrías quemarte.

Bola de masa escaldada sobre una tabla de madera

Esta masa escaldada resulta muy elástica y da gusto trabajar con ella, incluso cuando aún está caliente.

Pesa la masa y divídela en cuatro partes iguales. Espolvorea un poco de harina sobre la tabla y estira cada trozo formando círculos del tamaño de un platillo pequeño o un poco más grandes.

Cuatro discos finos de masa estirados sobre una tabla enharinada

Divide la masa en porciones iguales y estira círculos finos del mismo tamaño.

Coloca en una mitad de cada círculo de masa porciones iguales del relleno de alubias, pollo y verduras.

Relleno de pollo y alubias colocado sobre la mitad de discos de masa

Coloca el relleno en una mitad de la masa, dejando un margen suficiente para poder sellar los bordes.

Dobla la masa sobre el relleno y sella los bordes apretando bien. Te quedarán cuatro medias lunas, con un aspecto parecido a unas empanadillas grandes.

Empanadillas crudas en forma de media luna con los bordes sellados

Sella los bordes apretando con fuerza para que el relleno no se escape mientras fríes en la sartén.

Vierte un poco de aceite en una sartén de fondo grueso y caliéntalo. Pon las empanadillas en el aceite bien caliente y fríelas primero por un lado hasta que adquieran un bonito tono dorado.

Empanadillas friéndose en aceite caliente dentro de una sartén

Fríe en aceite bien caliente hasta que la masa adquiera un bonito tono dorado.

Luego, dales la vuelta y fríelas por el otro lado durante 5 minutos más. Después, baja el fuego al mínimo, tapa la sartén y deja que se cocinen a fuego muy lento durante 10 minutos. ¡Vigila bien para que no se quemen!

Empanadillas doradas cocinándose en una sartén tapada a fuego lento

En la última fase, tapa la sartén para asegurarte de que la masa se cocina por completo por dentro.

¡Ya tienes listas unas empanadillas increíbles en solo 30 minutos, fritas en sartén y sin necesidad de encender el horno! Sirve estas empanadillas de alubias y pollo bien calientes. ¡Que aproveche!

Empanadillas doradas y fritas servidas en un plato gris

Sirve el plato bien caliente para disfrutar al máximo del crujiente de la masa.

Estas empanadillas rápidas son el acompañante ideal para una taza de caldo de pollo bien caliente o para dipear en una salsa densa de smetana (una nata agria espesa que puedes sustituir por crème fraîche o yogur griego) con ajo y hierbas frescas. Si te apetece experimentar, prueba a cambiar las alubias por patata cocida, o añade al relleno unos champiñones salteados para darle un toque a bosque. La receta es tan versátil que incluso puedes aprovechar los restos de un pollo asado del día anterior, transformándolos en una experiencia gastronómica totalmente nueva. Para que las empanadillas sigan igual de ricas al día siguiente, guárdalas en la nevera dentro de un recipiente hermético. La mejor forma de recalentarlas es en una sartén seca con tapa a fuego muy lento: esto le devolverá a la masa su textura crujiente original, a diferencia del microondas, que tiende a dejarlas demasiado blandas. Y no dudes en jugar con las especias: una pizca de pimentón de la Vera o albahaca seca en el relleno le dará a tus medias lunas un toque de autor inconfundible.