¡Prepárate para descubrir un aperitivo que se convertirá en tu nueva obsesión! Estas empanadillas de masa filo combinan la increíble textura crujiente y ligera de la masa con un relleno cremoso y potente de queso brynza, ajo y eneldo fresco. Inspiradas en los sabores de Europa del Este, son la opción perfecta para sorprender en una reunión con amigos, como entrante en una cena especial o simplemente para darte un capricho. Son fáciles de hacer y el resultado es espectacular. ¿Listo para hornear?
Ingredientes para las empanadillas de masa filo con brynza, ajo y eneldo
- 3 hojas de masa filo de 30x40 centímetros
- 30 g de mantequilla
- 100 g de brynza
- 50 g de queso curado
- 2 dientes de ajo
- un manojo pequeño de eneldo
- 1/2 chile rojo (opcional)
- 1 huevo
- pimienta negra
- sésamo negro y blanco
Modo de preparación de las empanadillas de masa filo con brynza, ajo y eneldo
Desmenuzamos la brynza (un tipo de queso en salmuera, similar al feta) con un tenedor; se deshace fácilmente. Generalmente, es un queso seco, lo cual es perfecto para esta receta. El queso feta también es una buena opción para el relleno, ya que su sabor es parecido.
Añadimos a la brynza cualquier queso curado rallado finamente. La combinación de dos quesos salados es ideal: el queso curado, más graso, aporta untuosidad y un toque picante, mientras que la brynza le da un sabor ácido similar al del requesón.
Picamos finamente un manojo pequeño de eneldo fresco. Retiramos las semillas de medio chile, picamos la pulpa en cubitos y añadimos el eneldo y el chile al queso. Si no te gusta el picante, puedes sustituir el chile por pimentón dulce, que también es aromático y no pica.
Pasamos los dientes de ajo por una prensa de ajos o los rallamos finamente. Añadimos el ajo al resto de los ingredientes, salpimentamos al gusto con pimienta negra recién molida, mezclamos todo bien y ya podemos rellenar las empanadillas.
Cortamos una hoja de masa filo de 30×40 centímetros por la mitad a lo largo del lado corto. Derretimos la mantequilla en un cazo y dejamos que se enfríe un poco. Pincelamos una mitad de la hoja de filo con mantequilla, colocamos la otra mitad encima y la cubrimos también con mantequilla. Mientras preparas la primera empanadilla, cubre el resto de la masa con un paño de cocina húmedo, ya que esta masa tan fina se seca rápidamente al aire.
En el borde de la masa preparada, colocamos una fina tira del relleno de queso.
Doblamos los bordes de la masa sobre el relleno y enrollamos los tubitos sin apretar demasiado.

Enrollamos el resto de las empanadillas de la misma manera y las colocamos en una bandeja de horno antiadherente.
Enrollamos el resto de las empanadillas de la misma manera y las colocamos en una bandeja de horno antiadherente. Si usas una bandeja normal, fórrala con papel de horno o coloca las empanadillas sobre un tapete de silicona para hornear.

Metemos la bandeja en el horno precalentado y horneamos durante 20-25 minutos hasta que estén doradas.
Batimos un huevo pequeño hasta que la clara y la yema estén bien mezcladas. Pintamos las empanadillas con el huevo usando un pincel de silicona.
Espolvoreamos las empanadillas con sésamo negro y blanco. Precalentamos el horno a 200 grados Celsius.
Metemos la bandeja en el horno precalentado y horneamos durante 20-25 minutos hasta que estén doradas.
¡Recomiendo comer las empanadillas de masa filo con brynza calientes o tibias, están deliciosas!
¡Y ya está! Tus empanadillas doradas y crujientes están listas para ser devoradas. El aroma que llenará tu cocina es solo un adelanto de lo deliciosas que son. Te recomiendo servirlas calientes, recién salidas del horno, para disfrutar al máximo de su textura crujiente y su relleno fundido. Para un toque extra de autenticidad, acompáñalas con una cucharada de crema agria o yogur griego. ¡Espero que disfrutes de esta receta tanto como yo! No dudes en compartir tu creación.











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