- Los bombones de chocolate con almendras y pasas, rebozados en almendra laminada y cacao puro, son un regalo delicioso que puedes preparar en casa en apenas 20 minutos. La historia de los bombones caseros se remonta a épocas en las que los dulces eran un manjar excepcional, elaborados a mano con los mejores ingredientes naturales. Esta receta combina la textura aterciopelada de una buena ganache, el noble amargor del cacao y el cálido aroma de las especias, como la canela y el jengibre, despertando todos los sentidos. Para que luzcan espectaculares, compra cápsulas de papel en una tienda de repostería o envuélvelos en papel de aluminio, mételos en una cajita bonita y sorprende a los tuyos con este bocado exquisito. ¡Es muy fácil e increíblemente gratificante!

El resultado ideal: bombones caseros de chocolate negro con almendras y pasas, presentados en cápsulas de papel.
Ingredientes
- 150 g de chocolate negro
- 50 g de almendras
- 30 ml de nata para montar (33% de materia grasa)
- 30 g de mantequilla
- 60 g de uvas pasas
- Ralladura de 1 limón
- 40 g de azúcar glas
- 30 ml de coñac
- Almendra laminada y cacao puro en polvo para rebozar
- Una pizca de canela y de jengibre en polvo
Cómo preparar bombones de chocolate con almendras y pasas
Tuesta las almendras en el horno precalentado durante 5 minutos o dóralas en una sartén de hierro fundido a fuego lento. Pasa los frutos secos tostados a una tabla y deja que se enfríen a temperatura ambiente.

Tuesta las almendras hasta que liberen su aroma característico; esto potenciará al máximo el sabor a fruto seco de los bombones.
Trocea el chocolate negro y ponlo en un bol. Fúndelo al baño maría o en el microondas. No lo sobrecalientes, basta con que se ablande.

Utiliza un chocolate de calidad con un alto porcentaje de cacao para conseguir un sabor intenso, noble y equilibrado.
Calienta la nata con la mantequilla y añade una pizca de canela y jengibre en polvo. Las especias darán un toque cálido y aromático a nuestros bombones caseros.

Calienta la nata junto a la mantequilla y las especias; la canela y el jengibre harán que los bombones desprendan un aroma increíble.
Deja templar un poco la mezcla de nata y mantequilla antes de incorporarla al chocolate fundido. No viertas la nata hirviendo, ya que podrías estropear el chocolate y hacer que se corte.

Mezcla todos los componentes con mucha suavidad hasta conseguir una pasta de chocolate lisa y brillante.
Lava bien las pasas con agua fría y luego cúbrelas con agua hirviendo. Déjalas un par de minutos, escurre el agua y vierte el coñac. Puedes dejar macerar la fruta deshidratada en alcohol durante varias horas, aunque para estos bombones no es estrictamente necesario. Tritura las pasas escurridas en una picadora o córtalas a cuchillo, y añádelas al chocolate junto con el coñac restante.
Tritura las almendras tostadas en una picadora hasta obtener un granillo grueso. No las reduzcas a polvo; es mejor dejar trocitos crujientes para darle contraste a la textura. Incorpora las almendras picadas al resto de los ingredientes y mezcla muy bien la masa.

Pica las almendras en trozos gruesos para que al morder el bombón se aprecie el crujiente de los frutos secos.
Añade el azúcar glas. Escalda el limón previamente lavado con agua hirviendo, ralla finamente la parte amarilla de la piel y agrégala al bol.

La ralladura de limón aportará un toque cítrico y fresco que combina a la perfección con el chocolate negro.
Vuelve a mezclar todo con energía hasta que la masa de bombones se despegue en un solo bloque al mover la espátula. Deja reposar el bol con la masa en la nevera durante unas horas.

Trabaja la masa hasta que adquiera la densidad adecuada para poder formar unas bolitas perfectas sin dificultad.
Para que los bombones salgan todos iguales, utiliza una báscula de cocina o una cuchara medidora. Divide la masa fría en porciones del mismo tamaño, de unos 16 g o un poco menos.
Pica las almendras laminadas a cuchillo. Forma bolitas con las manos. Reboza una parte de los bombones en la almendra laminada y el resto en cacao puro en polvo sin azúcar. Colócalos en cápsulas de papel, guárdalos en una cajita y conserva este delicioso regalo en la nevera.

El toque final: reboza los bombones en cacao y en almendra laminada para darles un aspecto irresistible.
Estos maravillosos bombones caseros de chocolate con almendras y pasas estarán listos en 24 horas; necesitan ese tiempo de reposo para asentarse y desplegar toda su gama de aromas. Guarda tus dulces en la nevera dentro de un recipiente hermético para que el chocolate no absorba olores extraños. Sírvelos acompañando un buen café expreso o un té aromático, sacándolos del frío unos 10 o 15 minutos antes de degustarlos para que su textura sea más tierna y fundente. Puede que a simple vista no sean tan milimétricamente perfectos como los de una pastelería moderna, pero su sabor es incomparable y no llevan ningún conservante artificial. Puedes experimentar sin fin con esta receta: prueba a cambiar las almendras por avellanas o nueces, o sustituye el coñac por un licor de naranja para darle un perfil cítrico más intenso. Un pequeño secreto de chef: si añades una pizquita diminuta de sal en escamas a la masa, el sabor del chocolate se volverá aún más profundo, complejo y fascinante.


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