Bizcocho de zanahoria con cacahuetes y calabacín

El bizcocho de zanahoria con cacahuetes y calabacín es un verdadero triunfo de la repostería casera, la prueba de que con ingredientes sencillos se puede crear una obra maestra. Usar verduras en masas dulces es una tradición antigua que aporta una miga increíblemente jugosa y esponjosa. A diferencia de los bizcochos pesados de mantequilla, este tiene una textura ligera y un color vibrante gracias a la zanahoria. El calabacín es nuestro agente secreto: se deshace por completo al hornearse, aportando toda su humedad sin dejar rastro de sabor. El toque de cacahuetes tostados y especias cálidas transforma cualquier merienda en un ritual acogedor, llenando la cocina de un aroma irresistible.

Preparación: 10 minutos
Cocción: 50 minutos
Cantidad: 8 Porciones
Por porción
Calorías: 400 kcal
Proteínas: 6 g
Grasas: 21 g
Carbohidratos: 47 g

Ingredientes

  • 200 g de zanahoria
  • 100 g de calabacín
  • 50 g de cacahuetes tostados
  • 140 ml de aceite vegetal
  • 2 huevos
  • 40 g de nata agria (smetana)
  • 210 g de azúcar
  • 185 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de canela molida
  • azúcar glas
  • una pizca de sal

Cómo hacer el bizcocho de zanahoria con cacahuetes y calabacín

Ralla la zanahoria fresca y el calabacín con un rallador grueso. Aplasta los cacahuetes tostados con un rodillo o pícalos con un cuchillo ancho: buscamos trozos grandes. Si el calabacín es muy grande y maduro, pélalo y quítale las semillas; usa solo la pulpa firme.

Zanahoria rallada, calabacín y cacahuetes troceados sobre una tabla de cortar

Empieza preparando la base: ralla la zanahoria y el calabacín, y pica los cacahuetes en trozos grandes.

Echa el azúcar en un bol profundo y añade una pizca de sal para equilibrar los sabores. Casca los huevos.

Huevos crudos y azúcar dentro de un cuenco para batir

Mezcla los huevos con el azúcar y añade una pizca de sal para potenciar los sabores.

Bate los huevos con el azúcar durante un par de minutos y vierte el aceite. Para esta receta, usa cualquier aceite vegetal refinado y suave, como el de girasol.

Mezcla espumosa de huevos batidos con azúcar en un bol metálico

Bate los huevos hasta que estén espumosos y luego vierte el aceite vegetal refinado.

Incorpora la nata agria (smetana) rica en grasa y mezcla muy bien todos los ingredientes líquidos.

Incorporación de nata agria espesa a la mezcla líquida de la masa

La nata agria o smetana le dará a nuestro bizcocho una textura suave y muy agradable.

En otro recipiente, mezcla la harina de trigo con la levadura química y el bicarbonato. Añade los ingredientes secos a los líquidos y mezcla rápidamente.

Harina de trigo cayendo sobre los ingredientes líquidos en un bol

Incorpora la harina mezclada con la levadura y el bicarbonato, y mezcla todo rápidamente.

Añade la zanahoria rallada, los cacahuetes tostados y el calabacín.

Zanahoria, calabacín y cacahuetes mezclándose con la masa del bizcocho

Añade las verduras ralladas y los cacahuetes picados al recipiente con la masa.

Mezcla bien la masa con las verduras y los frutos secos. Si te apetece, espolvorea canela molida. La canela combina de maravilla con la zanahoria y los cacahuetes, aportando un rico aroma especiado.

Espolvoreando canela molida sobre la masa de bizcocho con verduras

La canela llenará tu casa de un aroma acogedor y resaltará el dulzor de la zanahoria.

Vuelve a mezclarlo todo suavemente y deja reposar la masa entre 10 y 15 minutos a temperatura ambiente.

Masa de bizcocho recién hecha en un bol con una espátula de madera

Deja reposar la masa unos 10 o 15 minutos para que los sabores se integren a la perfección.

Engrasa el molde con un poco de mantequilla o aceite y espolvorea harina o sémola. Vierte la masa y alisa la superficie.

Masa de bizcocho cruda extendida uniformemente en un molde

Vierte la masa en un molde engrasado y alisa la superficie con cuidado usando una espátula.

Precalienta el horno a 175 grados Celsius. Coloca el molde en la altura media y hornea durante 50 minutos. Saca el bizcocho y déjalo enfriar sobre una rejilla hasta que alcance la temperatura ambiente.

Bizcocho de zanahoria entero y horneado sobre una base de madera

Hornea durante unos 50 minutos y deja que se enfríe completamente antes de desmoldarlo.

Espolvorea azúcar glas por encima, córtalo en rebanadas gruesas y sírvelo con tu café favorito o un buen té negro. ¡Que aproveche!

Porciones de bizcocho espolvoreadas con azúcar glas y cacahuetes picados

Antes de llevarlo a la mesa, espolvorea azúcar glas y decora con un poco más de frutos secos.

Este bizcocho de zanahoria con cacahuetes y calabacín está en su mejor momento cuando se enfría por completo, ya que la humedad se distribuye de manera uniforme. Si quieres convertir este dulce de diario en un postre de fiesta, prueba a cortar el bizcocho por la mitad y rellenarlo con una crema suave. La nata montada con un poco de azúcar glas o un frosting clásico de queso crema son opciones perfectas. Guardar este tipo de elaboraciones en un recipiente hermético a temperatura ambiente te asegurará disfrutar de su jugosidad característica durante varios días. Y si te gusta experimentar, la próxima vez prueba a cambiar los cacahuetes por nueces o a añadir un puñado de pasas remojadas en té. Sirve las porciones ligeramente templadas con una bola de helado de vainilla o simplemente con un café solo: un acierto seguro en cualquier época del año.